DEUDA DE
GRATITUD
MARÍA DOLORES
GARCÍA-NOBLEJAS DÍAZ-PINÉS
María Dolores fue la hija número diez del matrimonio
formado por el escribano (notario) Jesús García-Noblejas Ruiz-Carbonero y de su
esposa, María Dolores Díaz-Pinés Martín de Bernardo. (1) Vino al mundo el 24 de
febrero de 1844 en la casa que todavía se conserva haciendo esquina a la calle
Doctor (actual Doctor Fleming) con calle Cruz del Pósito (actual Manifiesto).
Fue bautizada dos días después por Gonzalo Camacho Villanueva, cura teniente de
la iglesia parroquial (2)
Dolores pertenecía a una familia acaudalada formada
por abogados y grandes terratenientes con gran influencia política. Su hermano
Antonio, íntimo amigo de don Antonio Maura, llegaría a ser diputado y senador
por el partido Conservador en varias legislaturas.
Nada sabemos de su formación académica, aunque en
aquellos años las mujeres se limitaban a cursar estudios primarios. En caso de
niñas pertenecientes a familias de la alta burguesía solían complementar las
primeras letras con algunos estudios de piano y, tal vez, algo de francés. También
se prestaba una especial atención por parte de familiares e institutrices al
comportamiento social, de cara a cumplir la rigurosa etiqueta de la clase a la
que pertenecían y prepararse para el matrimonio al que estaban irremediablemente
abocadas.
Por encima de cualquier otra consideración estaba la
adquisición de una sólida formación religiosa, impartida desde la infancia por la
propia familia y reforzada permanentemente por catequistas y confesores. Su
vida se desenvolvía entre misas, rosarios, novenas, servicios a imágenes
sagradas, oraciones, apoyo a la acción pastoral de la parroquia, cursillos de
cristiandad, visitas a enfermos y otras actividades similares que pretendían
hacer méritos y purificar el alma para alcanzar el cielo prometido cuando
llegara la hora de la muerte.
Desde muy pequeñas asumían su futuro papel como
benefactoras de instituciones de caridad o fundadoras de roperos, comedores, capellanías,
patronatos y demás organizaciones piadosas. En una sociedad carente de toda
cobertura social, ellas asumían el rol de socorredoras de las familias más
necesitadas y los pobres de solemnidad acudían periódicamente a sus grandes
mansiones para recibir la limosna que, en días señalados, entregaban sus
administradores.
Dolores García-Noblejas con 37 años y todavía
soltera.
En aquel tiempo la máxima aspiración de toda
señorita de buena posición era encontrar un hombre adecuado, casarse y tener
hijos que perpetuaran la estirpe varonil y heredaran el patrimonio de la pareja.
A veces tardaba en llegar el príncipe soñado, pues era imprescindible que
tuviera un estatus socioeconómico similar al de la familia paterna de la joven
y contara con el beneplácito de los progenitores. (3)
A Dolores se le hizo un poco tarde, pero el
matrimonio llegó al fin cuando ya habían fallecido sus padres. El elegido fue
Tomás Jarava Merino, otro rico propietario nacido en La Solana el año 1839,
hijo de José María Jarava Antolínez de Castro y de Elvira Merino Antolínez de
Castro. (4) Residía en la casa número 10 de la calle del Carmen, una finca de
2.240 m2 herencia de su abuelo materno, que disponía de una gran
bodega subterránea donde guardaba el vino que cosechaba en las 117 Ha de
viñedos que poseía. (5)
Tomás formaba parte de un selecto grupo de grandes terratenientes con fincas rústicas en varios términos de la comarca. Era también propietario de varios inmuebles en Manzanares, un numeroso rebaño de ovejas y dueño de un molino de cereales en San Carlos del Valle movido por las aguas del Azuer. (6) A principios del siglo XX estaba considerado como el segundo mayor contribuyente de la localidad y formaba parte de la junta del Patronato del Hospital-Asilo. (7) Para la explotación de sus numerosas fincas contaba con otra gran casa de labor, de 1.440 m2, situada en la misma calle del Carmen, número 9, frente a su residencia señorial. En ella encerraba semillas, aperos y cosechas, junto a los carros y los nueve pares de mulas con las que gañanes y ayudadores efectuaban las faenas agrícolas.
La boda se celebró el 9 de abril de 1885 utilizando
el oratorio privado de que disponía la casa del novio. En ese momento Tomás
contaba 46 años y María Dolores 41. Para oficiar la ceremonia se desplazó
expresamente desde su sede episcopal de Orihuela (Murcia) don Victoriano
Guisasola Rodríguez, con quien habían establecido una estrecha relación de amistad
durante los años que fue prior de la nueva prelatura nullius de las Órdenes Militares con sede en Ciudad Real. Como testigos actuaron los señores Manuel Sánchez
Guerrero, presidente de la Audiencia de lo Criminal de Manzanares, y don
Antonio González-Elipe Fernández-Vázquez, magistrado suplente de la misma. (8)
Victoriano Guisasola
Tomás Jarava gestionó sus explotaciones agrarias y
ganaderas hasta que falleció el 11 de diciembre de 1912 a los 74 años de edad.
Murió sin dejar descendencia a causa de un carcinoma de la corteza suprarrenal.
(9)
A partir de ese momento Dolores tuvo que hacerse
cargo de la casa y del gobierno de sus fincas rústicas y urbanas, ganados y demás
negocios. Para ello contaba con la ayuda de abundante servicio doméstico, administrador,
asesor jurídico, caporales, mayoral de gañanes y un nutrido número de
jornaleros que variaba en función de las necesidades que marcaban las labores
agrícolas o las recolecciones.
Haciendo gala de un elevado sentido de la
hospitalidad, su casa siempre estuvo dispuesta para acoger a personajes
distinguidos que visitaban Manzanares. En sus lujosas estancias pernoctó, entre
otros, el general Francisco de Aguilera y Egea en la visita que realizó a
Manzanares en 1909 para recibir el homenaje de la ciudad por sus actuaciones en
el Rif. También recibió en ella a varios obispos que transitaron por el pueblo,
entre ellos a Javier Irastorza Loinaz durante su visita pastoral efectuada del
3 al 7 de diciembre de 1916. (10)
La señora García-Noblejas demostró en numerosas
ocasiones su gran corazón, su actitud solidaria y generosidad para sus
convecinos. Cuentan que tenía siempre preparados varios juegos de enseres
domésticos para dotar de un mínimo ajuar a sus sirvientas y mujeres pobres que
pedían ayuda cuando iban a contraer matrimonio.
En 1912 sufragó las obras realizadas en la parte
baja del Círculo Católico al objeto de instalar la cooperativa de consumo San
José que permitió a los obreros asociados la adquisición de alimentos y otros
enseres a precios reducidos. (11)
En 1913 realizó importantes aportaciones económicas,
junto a otros miembros de la burguesía, para reconstruir la zona del
hospital-asilo que amenazaba ruina, ocupándose, junto a su hermano Ramón, de
que nada faltara en la despensa de la institución. (12)
Otro gesto de gran relevancia para la población fue
la donación al municipio de dos hectáreas de terreno perteneciente a la finca
que tenía en el paraje de Los Romeros a fin de que se pudieran perforar sobre
el acuífero los pozos necesarios que permitieran dotar a Manzanares de agua
abundante. Con su altruismo frustraba los impulsos codiciosos del propietario
de los terrenos adyacentes, donde se había realizado el pozo de prueba, que
aspiraba a lucrarse vendiendo el agua al municipio a un precio inaceptable. Con
la garantía del suministro se pudo constituir poco después la Sociedad de Agua
Potable y Alcantarillado. (13)
En 1917, con motivo de la remodelación de los Paseos
del Río, donó, junto con otros linderos del Azuer, los terrenos necesarios para
abordar las obras de alineamiento y ampliación. (14)
En 1919 el pueblo se vio afectado por una grave
epidemia de viruela. Los hermanos Antonio y Dolores García-Noblejas aportaron el
dinero necesario para construir en el hospital un pabellón especial donde se
pudieran mantener, debidamente aislados y bajo control, a los infectados por
tan contagiosa enfermedad. (15)
A pesar de su avanzada edad participó en las mesas petitorias organizadas para conseguir fondos con los que ayudar a los soldados manzanareños que combatían en el norte de África, procurando la liberación de los prisioneros capturados tras el desastre de Annual.
Dolores hacia 1920 con 76 años
Doña Dolores falleció el día 6 de mayo de 1922 a los
78 años de edad a causa de un síndrome urémico. (16)
En la sesión supletoria del Ayuntamiento celebrada
el 7 de mayo bajo la presidencia del primer teniente de alcalde, Miguel Muñoz
Camacho, se dio cuenta del fallecimiento de la señora Dolores García-Noblejas que
tanto hizo por los pobres de esta población. Los ediles acordaron consignar
en acta el sentimiento por la muerte de tan distinguida y bienhechora dama y
acudir en Corporación a su entierro y funerales. A continuación, se levantó
la sesión en señal de duelo. (17)
El periódico Vida Manchega publicaba unos
días más tarde un pequeño panegírico de su figura que reproducimos a
continuación: (18)
HOMENAJE PÓSTUMO
Ha muerto doña Dolores. Bastaba que a secas se pronunciara su nombre
para que todos supiéramos a quien se elogiaba. Jamás hubo persona alguna que a
su recuerdo no asociara las virtudes excepcionales de tan filantrópica dama.
Su suntuosa morada, siempre abierta para el necesitado, conocido o
extraño, fue amparo de la adversidad y refugio de las torturas humanas.
¡Ah, cuantas lágrimas se vertieron ante la figura venerable de esta
anciana que la muerte nos arrebata…! ¡Cuántas amarguras supo mitigar y cuántas
veces con su consuelo y ayuda llevó ánimo al desesperado!
¡Ha muerto la señorita Dolores! Ésta ha sido la exclamación que, apenas
pasó a mejor vida, corría fugazmente de boca en boca; y todos, ricos y pobres,
altos y bajos, en un sentir unánime y hondo, nacido del alma, anonadados por
tan terrible desenlace, recogiéronse con su conciencia para rezar “in menti”
una oración por su alma.
El pueblo está de luto; la muerte de señora tan virtuosa lo sembró en
muchos hogares, porque es la miseria misma, inclemente y cínica, la que cae
sobre ellos ávida de saciar sus apetitos inhumanos.
Más no es hoy ciertamente, cuando acobardados por la ausencia de esta
“madre de Manzanares”, podamos juzgar con tranquilidad su influjo e idolatría
por su pueblo. Será muy pronto, quizás mañana mismo, acaso en fecha no lejana,
cuando al rememorar lo que fue la lloraremos con lágrimas de sangre.
Un ruego tan solo quiero hacer a nuestro Excmo. Ayuntamiento; si todos
coincidimos en que Dª Dolores García-Noblejas fue siempre bienhechora del
pueblo en que nació ¿Cómo honraríamos mejor su memoria? A mi modesto juicio,
nada como dar su nombre a una de las principales calles de esta población.
Negarse a esto equivaldría a que se nos llamara ingratos, pues en la memoria de
todos están cuantas limosnas y favores hizo al pueblo en general. Es lo menos
que puede hacerse. BEYRUT
Lamentablemente, los cambios políticos que sobrevinieron y los graves acontecimientos que desembocaron en la dictadura de Primo de Rivera relegaron al olvido la propuesta del corresponsal. Doña Dolores quedó sin calle ni reconocimiento formal a su abnegada labor, de modo que sigue viva la deuda de gratitud que el pueblo de Manzanares contrajo con aquella virtuosa dama. Sirva este pequeño trabajo como recuperación de su memoria y homenaje a su figura.
La antigua casa solariega la heredó y habitó su
sobrino Antonio García-Noblejas Quevedo, casado con Francisca García Ladrón de Guevara.
Durante la guerra civil el nuevo propietario estuvo a punto de ser asesinado,
el inmueble fue saqueado y quedó muy dañado por la desidia y negligencia de los
cientos de refugiados que se alojaron en sus lujosas dependencias.
NOTAS
1.- GARCÍA-NOBLEJAS GARCÍA-NOBLEJAS, José Antonio y
GARCÍA-NOBLEJAS SANTA OLALLA, Ignacio. Antonio García-Noblejas Díaz-Pinés y
su estirpe 1846-1974. Editorial Soubriet.
2.- Libro de Bautismos nº 40, folio 226 v. Archivo
Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora. Manzanares.
3.- Dada la exigencia social de casarse con personas
de similar nivel social y económico, los candidatos para entroncar con las
jóvenes de la alta burguesía escaseaban. En muchas ocasiones se encontraban
dentro de las mismas familias adineradas de la comarca, siendo frecuentes los
matrimonios endogámicos.
4.- Elvira Merino, nacida el 5 de noviembre de 1798,
era hija de Juan José Merino de la Fuente-Parreño y de María Luisa Antolínez de
Castro Salazar, ésta natural de La Solana. Como sus antecesores, la familia
habitó la casona solariega de la calle del Carmen.
5.- Catastro de viviendas de 1922. Archivo Municipal
de Manzanares.
BERMÚDEZ, Antonio y SANCHEZ-MIGALLÓN, Teodoro. Bodegas emblemáticas de Manzanares. Imprenta Digital Asus. Córdoba 2020.
6.- En el Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad
Real del 11 de octubre de 1901 se citan algunas de las fincas rústicas de Tomás
Jarava ubicadas en el término de Manzanares: Casa Don Juan; Navas Hondas; Los
Romeros; Pedro Alonso; El Aprisco; Los Yébenes; Ama Ramona; El Peñón; Almear; Las
Cabreras; Paredazo del Tomellosero; Casa Grande llamada Platero; Casa García
llamada Muchacho; Cañada de Cavero; Casa Mejía ….
7.- Boletín Oficial de la provincia de Ciudad Real
del 5 de febrero de 1902.
8.- Libro de Velaciones número 19, folio 243.
Archivo Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora. Manzanares.
El
ovetense Victoriano Guisasola Rodríguez fue un destacado teólogo católico que
ocupó los cargos de obispo de Teruel, primer obispo titular de Dora y prior de
la nueva prelatura nullius de las órdenes militares con sede en Ciudad
Real, entre 1876 y 1882, obispo de Orihuela y arzobispo de Santiago de
Compostela.
9.- Libro de
Defunciones nº 25, folio 73. Archivo Parroquial de la Asunción de Nuestra
Señora. Manzanares.
10.- Boletín Oficial del Obispado Priorato de las
Cuatro Órdenes Militares del 2 de diciembre de 1916 y periódico El Pueblo
Manchego del 9 de diciembre de 1916. Ciudad Real.
11.- BERMÚDEZ GARCÍA-MORENO, Antonio. Manzanares bajo el reinado de Alfonso XIII. 1902-1931. Versión digital de 2024. Página 254.
https://drive.google.com/file/d/1FYJLnRSMyJLquyUZDAnnsPqSgUg3F7yR/view
12.- PEDRERO GARCÍA-NOBLEJAS, Alfonso. Memoria de
la Casa de caridad y Asilo de Pobres de Manzanares. Ciudad Real 15 de
noviembre de 1923. Archivo Municipal.
13.- Libro de Actas de Sesiones Municipales nº 11.
Páginas 93v y 96v. Sesiones del 28 de septiembre y 14 de octubre de 1916.
Archivo Municipal.
16.- Libro de Defunciones nº 26, folio 236. Archivo Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora.
Manzanares.
Esquela mortuoria en el periódico El Pueblo Manchego del sábado 6 de mayo de 1922. Ciudad Real.
17.- Libro de Actas de Sesiones Municipales número
16, página 91v. Archivo Municipal de Manzanares.
18.- Periódico Vida Manchega del 10 de mayo
de 1922. Ciudad Real.
No he logrado saber quién era el corresponsal que se
escondía tras el pseudónimo “Beirut” en sus crónicas para Vida Manchega.
.jpg)



No hay comentarios:
Publicar un comentario