ARTÍCULOS HISTÓRICOS

26 de mayo de 2015

MANZANARES EN LA EXPOSICIÓN VINÍCOLA DE MADRID AÑO 1877

Hacia 1850 los viñedos franceses comenzaron a sentir el ataque del oídium, un hongo destructor de hojas y racimos que se extendió rápidamente por las principales zonas productoras. A esta calamidad vino a sumarse la filoxera que mostró sus temibles efectos desde 1868. (1) El efecto combinado de ambas plagas dio lugar a una importante contracción de la producción vinícola a partir de 1870 afectando muy seriamente la economía nacional francesa. A fin de minimizar el impacto en industrias y comercio, Francia no tuvo más remedio que incrementar las importaciones de vinos extranjeros, y los manchegos, por sus características fisicoquímicas, se prestaban muy bien a todo tipo de mezclas y manipulaciones. 

Philloxera vaxtratis
Los males de nuestros vecinos resultaron de gran provecho para los cosecheros manchegos. Desde 1870 los vinicultores de la zona tuvieron la gran oportunidad de exportar sus vinos, si bien debían abonar las tarifas del transporte y unos aranceles de 5 francos y 20 céntimos por cada hectólitro. Ello suponía un agravio comparativo con los vinos italianos, que tenían trato preferente en base a un tratado de comercio ventajoso firmado entre Francia e Italia. (2)
Aunque la coyuntura exterior resultara favorable, en Manzanares poco se hubiera podido hacer sin la existencia del ferrocarril. Apenas hacía una década desde que llegara el primer tren hasta la villa, pero en  esas fechas la empresa MZA ya disponía de suficientes infraestructuras (muelles de carga, vías de servicio, estaciones y centros de facturación) para transportar con rapidez vagones foudre, o vagones de carga llenos de bocoyes, hacia el puerto de Alicante, desde donde se embancaban hacia Marsella u otros destinos. (3)

Vagón foudre
Los elaboradores de vino de la villa de Manzanares eran pequeños y medianos propietarios de majuelos que transformaban sus propias producciones de uva de forma artesanal y con muy escasa técnica. Las bodegas mecanizadas no existían.
Con unas perspectivas de comercio exterior tan prometedoras, el gobierno presidido por D. Antonio Cánovas del Castillo decidió organizar una magna exposición nacional que permitiera conocer la importancia y  situación real del sector vitivinícola de nuestro país. (4) Sus objetivos, según consta en el artículo 3 del Real Decreto de 15 de septiembre de 1876 que reguló dicha Exposición, eran:
“Conocer las clases de mostos, madres, vinazas, heces, posos y caldos que se forman y extraen de los productos de la agricultura española, las bebidas que de ellos se fabrican, los procedimientos que se usan para la elaboración y conservación de los vinos y demás productos que de ellos se derivan, y los aparatos, instrumentos, herramientas, utensilios y materias naturales y químicas de todo género que para ello se emplean.
Estudiar por medio de la cata y los análisis químicos los diversos elementos de que se componen las bebidas que se exhiban, y la fuerza alcohólica que tengan.
Formar el nomenclátor, la estadística y el plano de esa producción, con todas las clasificaciones y pormenores posibles, y el libro donde haya de publicarse el resultado de los trabajos, en el cual deberá hacerse constar cuantas noticias sean convenientes acerca de la esencialidad y forma de los productos, a fin de que puedan ser conocidos y útiles a la producción y al tráfico vinícola, tanto dentro como fuera de España.”
Los elaboradores de Manzanares no podían desaprovechar la ocasión para dar a conocer sus productos en la capital del Estado y el sector se movilizó para estar presente de forma notable en aquel evento. En Madrid contaban con un importante contacto muy bien relacionado en los ambientes políticos conservadores. Se trataba de D. José García-Noblejas Díaz-Pinés, vinculado familiarmente a Manzanares, quien pronto sería nombrado diputado del Congreso. (5)
El ayuntamiento envió a Madrid una comisión para prepararlo todo. Estaba formada por Antonio González-Elipe Vázquez. Luís Ochoa Galiano, Miguel Jiménez y Juan Peñuelas Acevedo. En la Corte fueron presentados por el Sr. García-Noblejas  al Director General de Agricultura y Comercio, D. José de  Cárdenas Uriarte, con quien acordaron los extremos de la participación de nuestro pueblo y el espacio asignado. (6)

D. Francisco de Borja, Ministro de Fomento y Coordinador de la Exposición
Sobre el marco expositor, ubicado en la sala nº 2 del recinto, se puede leer en la prensa de la época lo siguiente: (7)
La sala a cargo del vocal de la Junta, Sr. D. Francisco de Paula Candau la  componen diez instalaciones, siendo las dos primeras las que constituyen las puertas de entrada a la misma. La que comunica con la sala del señor Cárdenas representa un hueco con sus remates y estanterías que ocupan todo el lienzo de la pared, de estilo renacimiento, y está destinada á expositores que no instalan por su cuenta. La que da paso á la sala del señor marqués de Mudela tiene formadas con botellas la jamba y guarda-polvos, y está destinada, como la anterior, a expositores que no tienen instalación propia. En el costado de la derecha se ha construido por el pueblo de Valdepeñas una instalación formada con círculos, pilastras y otras figuras geométricas, de estilo que, por efecto de la combinación de colores en las etiquetas y botellas, bien puede llamarse indio.
El testero principal de la sala lo ocupa el pueblo de Chinchón, con una instalación árabe de mucho lucimiento. El costado de la izquierda son dos curvas convexas, sobre las que descansan cuatro arcos de círculo que se cortan, descansando todo el conjunto sobre una base de barrilería, cuya instalación ha construido por su cuenta el pueblo de Manzanares.
En efecto, la zona de exposición que preparó Manzanares se sustentaba en  15 barriles, armoniosamente colocados, sobre los que se estructuraban dos paneles convexos que a su vez sostenían un gran triángulo con el escudo de armas de la localidad en su interior. En las distintas estanterías se mostraban 1.131 botellas de vinos tintos y blancos.
La Exposición Nacional fue inaugurada el 1 de abril de 1877  y clausurada el 30 de junio de ese mismo año. En ella participaron 43 elaboradores manzanareños que presentaron 63 muestras de diferentes vinos y un aguardiente anisado. (8)
 
Dibujo de una de las salas de exposición

Como ocurre en este tipo de acontecimientos casi todos los participantes recibieron algún premio o mención. En esta ocasión los caldos mejor elaborados obtuvieron premio de “afinación”(A), los de segunda categoría premio de “perfección”(P), y los de tercera “mención honorífica”(M). Los de calidad mediocre fueron calificados con X y también hubo muestras descalificadas que seguramente se estropearon en el camino (O). Los premios y menciones asignados a las muestras de los 36 cosecheros de nuestro pueblo que finalmente compitieron fueron: (9)
CLASE 2ª       
Alberca, Alfonso    M    Tinto pasto 16,4º
Camarena, Sebastián    O   
Carmona Mariano    P,M    Blanco pasto 15,2º
Carrión-Vega Calero, José        Blanco superior 15,6º
Colorado, Carmelo    P    Blanco pasto 15,2º
Collado, Antonio    P    Blanco pasto 14,3º
Chacón Salinas, Agatino    2P   
Díaz-Pinés Vázquez, Antonio    P    Blanco pasto 15,4º
Díaz-Pinés, Sebastián    A,P    Blancos y tinto
González-Elipe González-Elipe, Antonio    P,M   
González-Elipe Gisasola    A    Blancos
García, José Ángel    M,X    Blanco pasto 16º
García-Noblejas, Jesús    P,M    Blanco pasto 14,3º
González-Elipe Camacho, Srs.    P,X    Tinto
González-Elipe Mascaraque    P    Tinto
Herreros, Miguel    P    Tinto
Blanco pasto 16,3º
Jaraba, Tomás    P,O    Blanco pasto 14,7º
Juarez,Manuel    M    Blanco pasto 16,6º
López Mateos, Pedro    M,O    Blanco pasto 16,4º
Magdaleno, Francisco    X   
Mazarro, Fernando    P    Blanco pasto 16,4º
Morote, Miguel    P   
Muñoz Pinés, Manuel        Blanco pasto 14,7º y tinto 15º
Muñoz, Pedro    2X   
Noblejas, Vicente    P    Tinto
Peñuelas, Juan    M,O    Tinto 14,3º
Pinés, Valentín    M,X    Blanco pasto 16,4º
Puche, Vicente    X,O   
Roncero, José    X   
Roncero Manrique, Gabriel    P    Tinto y blanco pasto 16,4º
Rubio, Juan    O   
Ruiz Escribano, Matías    P    Tinto y blanco pasto 16,4º
Ruiz Valiente, Francisco    P,M   
Sánchez, Manuel        Blanco pasto 15,2
Vázquez, José    M    Blanco pasto 14,3º
       
CLASE 4ª       
García-Noblejas, José    P,M    Aguardiente anisado

El rey Alfonso XII visitó la Exposición el 30 de abril de 1877
Los resultados analíticos de los vinos presentados, junto con los informes de las diferentes regiones vinícolas de España, fueron publicados por el Ministerio de Fomento en 1878. Los datos aportados por la provincia de Ciudad Real nos permiten conocer con exactitud la forma de elaborar en aquellos años en que apenas se contaba con maquinaria. Por otra parte, los conocimientos enológicos de la mayoría de vinateros eran muy escasos, limitándose a seguir los procedimientos de elaboración tradicionales, no siempre recomendables para la obtención de vinos de calidad.
En cuanto a contenido alcohólico sorprende la elevada graduación de los caldos presentados, lo que resulta bastante sospechoso y apunta a un ligero encabezamiento con alcohol a fin de garantizar la conservación de las muestras. 

 

 Fabricación del vino en Ciudad Real. (11)

Despalillado.—Colocada la uva en el lagar, sin cuidarse para nada de su estado de madurez, ni de separar los granos podridos, y sí solamente siguiendo la mala costumbre de espolvorear con yeso la uva cuando está mojada, se procede al despalillado de las variedades de color negro.
Pisa.—En seguida proceden a la pisa, la que, aun cuando muchas veces se ejecuta con los pies desnudos o cubiertos de esparteñas, la mayoría de los  vinicultores verifican esta operación con el auxilio de zapatos de madera, con los que, destruyendo las pepitas de la uva, comunican al vino un sabor desagradable, procedente de los aceites esenciales contenidos en dichas semillas.
Prensado.—Después de pisada la uva, se exprime el orujo, valiéndose de la mesa-lagar con doble husillo, tan conocida en todas partes.
Fermentación.—El mosto resultante de las dos operaciones anteriores, se recoge en el pozo del lagar, de donde se extrae comúnmente a mano por medio de cubos; y algunos vinicultores con la ayuda de bombas, envasándolo en tinajas de barro de unas 200 arrobas de cabida, aproximadamente.
Si el mosto se destina á vino tinto, añaden á la tinaja un 10 por 100 de casca; y solamente un 2 por 100 cuando se quieren obtener vinos blancos. Colocado el mosto en estas condiciones, tiene lugar la fermentación tumultuosa.
Trasiego y azufrado.—Por los meses de Febrero ó Marzo, se procede al trasiego, que suelen ejecutar á mano con el auxilio de mangas; pero teniendo muchísimo cuidado de fregar con agua y alcohol, y de azufrar, perfectamente las vasijas donde va á ser recibido el líquido.
Clarificación.—Los pocos cosecheros que clarifican sus vinos, ejecutan esta operación por los meses de Abril y Mayo. Para ello se valen de diferentes sustancias, entre las que citaremos, como más comúnmente empleadas, la clara de huevo, la cola de pescado, la sangre y la greda.
Este es el método rudimentario de vinificación que generalmente se sigue en la provincia: y, á pesar de tanta imperfección, son muy pocos los años en que los vinos se les agrian ó embocan, cuyas enfermedades son las que más comúnmente suelen presentarse.
Si los cosecheros tuviesen un poco de esmero en la fabricación, y sobre todo se analizasen los mostos antes de iniciarse la fermentación tumultuosa, y por los métodos que enseña la ciencia les hicieran tomar la graduación conveniente, serian muy rarísimos los casos que se presentaran de volverse los vinos.
La causa principal de que esta industria esté estacionada como tal y sin adelanto alguno, es el poco precio que hoy alcanzan los vinos, motivado por la escasez de consumo y falta de mercados. El día que se rebajaran los derechos de aduana y pudieran exportarse á otras naciones los vinos de España, sin los gravámenes á que hoy están sujetos, seguramente que se esmerarían los vinicultores, y entonces se encauzaría la industria vinatera por la senda de los adelantos modernos.
Ciudad-Real 26 de Noviembre de 1877.—Raimundo Faure.
Un dato destacable de aquella Exposición fue el Gran Diploma de Honor concedido a la provincia de Ciudad Real, en base al considerable número de productos presentados y a la justa nombradía de sus comarcas vitícolas, así de Valdepeñas, como de Manzanares, Alcázar de San Juan, Daimiel, Santa Cruz de Múdela, Moral de Calatrava, etc., etc.


NOTAS
1.- La filoxera es un insecto del orden de los hemípteros que parasita las vides chupando la savia de las raíces. Fue clasificado por primera vez en 1868 por Jules Émile Planchon quien lo denominó Phylloxera vastratix.
2.- PAN-MONTOJO, Juan: Tesis Doctoral El Estado y la Vid. Los orígenes de la política agraria en España a través de la viticultura (1843-1923). Universidad Autónoma de Madrid. 1994
3.- El “foudre” es un gran tonel o depósito de madera de unas 1000 arrobas de 16 litros de capacidad, montado sobre un vagón de ferrocarril. Durante un siglo fue el mejor sistema para transportar vino por tierra a grandes distancias. En el caso de transportes ultramarinos se prefería utilizar los bocoyes de 36 y 40 arrobas.
4.- El responsable principal de la Exposición de 1877 fue el Ministro de Fomento, cargo que ocupaba en ese momento D. Francisco de Borja Queipo de Llano, Conde de Toreno.
5.- D. José García-Noblejas Díaz-Pinés era el jefe del Partido Conservador en la provincia de Ciudad Real. Fue elegido diputado del Congreso por el distrito Daimiel-Manzanares en tres periodos: 24-4-1878 a 30-12-1878, 28-4-1879 a 25-6-1881 y 26-5-1884 a 8-3-1886. También ocupó el cargo de Senador por la provincia en la XVI legislatura, de 1891 a 1893.
6.- Periódico La Correspondencia de España del 11 de enero de 1877.
7.- Periódico La Época 7 de enero de 1877
8.- Periódico El Imparcial del 7 de mayo de 1877.
9.- Estudio sobre la Exposición Vinícola Nacional de 1877. Publicado en cumplimiento del Real Decreto de 15 de septiembre de 1876. Imprenta y Fundición de Manuel Tello. Madrid, 1878.
10.- BERMÚDEZ GARCÍA-MORENO, Antonio. Productores manzanareños en las exposiciones Universales de París. Revista Siembra nº 364 correspondiente al mes de marzo de 2012.
11.- Estudio sobre la Exposición Vinícola Nacional de 1877. Publicado en cumplimiento del Real Decreto de 15 de septiembre de 1876. Imprenta y Fundición de Manuel Tello. Madrid, 1878.

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