ARTÍCULOS HISTÓRICOS

7 de mayo de 2012

D. MANUEL GONZÁLEZ DE JONTE CORRADI



 Biografía abreviada de un personaje singular

Publicado el año 1998

Manuel González Corradi nació en Madrid el 24 de febrero de 1888. Era hijo de D. Manuel González Jonte y de Dª Blanca Corradi Anduaga.
En 1905, siendo todavía un adolescente, ingre­só como alumno en la Academia de Infantería de Toledo para iniciar su for­mación militar. Después de tres años de estudios, bajo la estricta disciplina castrense, se incorporó como subteniente a su primer des­tino: el Regimiento Inme­morial del Rey con base en Leganés.
Tras el ataque perpe­trado por los moros al ferro­carril minero de Melilla, en julio de 1909, el regimiento fue movilizado y enviado al Protectorado. Embarcado en Málaga en el buque «León XIII» alcanzó la cos­ta africana el 4 de agosto quedando acantonado en Cabrerizas Altas. Inmedia­tamente comenzaron los servicios de escolta a convoyes, así como misiones de vigilancia, reconocimiento del territorio, defensa de las aldeas leales y hostigamiento a las cabilas re­beldes.
Bajo las órdenes del general manchego D. Francisco Aguilera Egea, el joven oficial participó en la defen­sa del campamento del Zoco del Arbaá y en las re­friegas sostenidas a finales de agosto en Akerman y Mayen Moha-Brian, operaciones que terminaron con la pacificación temporal de la provincia de Duendaya. Al mes siguiente intervino en la toma de la Alcazaba de Tetuán v en incontables escaramuzasen Zeluán, Nador, Gurugú, Atlatén, etc.
En marzo de 1910 formó parte de la columna mandada por el general Navarro, recorriendo la cabila de Beni-Sidis con objeto de reducir los impul­sos belicosos de los habitan­tes de la zona, instigados por el cabecilla Abd el Kader.
Cuando al fin se logró controlar el levantamiento en la colonia, el Regimiento Inmemorial recibió orden de volver a la península, tras nueve meses de actividades en Marruecos. El 29 de abril regresaba D. Manuel a su antiguo cuartel, fogueado en la guerra colonial y endurecido por la vida en campaña. Estando de guarnición en Leganés recibió la Cruz de 1ª Clase al Mérito Militar con distintivo rojo, concedida por su distinguido comportamiento en la defensa de los campamentos de Nador los días 18 y 19 de octubre, así como el ascenso a teniente con fecha 13 de julio de 1910.
Por disposición de sus superiores, a mediados de noviembre era enviado a Alemania en calidad de observador militar con la misión de estudiar los mé­todos de instrucción de reclutas aplicados en el ejér­cito prusiano del Kaiser Guillermo, tan admirado por los sectores germanófilos encabezados por el propio rey. Incorporado al Regimiento Magdebourg n°66 permaneció en comisión de servicio casi un año, mereciendo el reconocimiento del mando por los brillantes resultados de su actuación. Estando en Alemania recibió también la Cruz de 1ª Clase de María Cristina por los servicios prestados en la ope­ración que tuvo como resultado  la ocupación de Sebt­ Enlad-Danel y Aclatea el 26 de noviembre de 1909.
Finalizada la comisión de servicio encomenda­da, en octubre de 1911 regresó a Madrid quedando de guarnición en la capital. La aburrida vida cuartelera no debía satisfacer las inquietudes del activo teniente, por ello, en julio de 1913 se incorpo­raba a la Escuela Superior de Guerra para especializarse en Topografía. En noviembre de ese mismo año asciende a capitán y conoce a la que habría de ser su esposa, la manzanareña Doña Manuela Chacón del Forcayo, hija de D. Agatino Chacón Castelli y de Doña María de las Mercedes del Forcayo Pintado, marqueses de Salinas, con la que contrajo matrimonio en junio de 1915 quedando así vinculado estre­chamente a nuestro pueblo.
Terminados sus estudios en 1916 se incorpora a la Comisión Geográfica de Marruecos con base en Melilla, pero a los pocos meses ha de abandonar por motivos de salud. Comienza entonces un periplo por varios destinos, entre ellos la Comisión Geográfica del Norte de España, Capitanía General de la 1ª Región Militar, Comisión Geográfica de los Pirineos, Comisión Geográfica del Tajo, Regimiento de Arti­llería de Campaña nº 4 y Regimiento de Lanceros del Príncipe.
En febrero de 1919 tuvo el honor de ser agre­gado a la Casa Militar de S.M. el Rey Alfonso XIII en calidad de profesor de S.A.R. el Príncipe de Asturias. Durante varios años se codeó con la no­bleza y miembros del Gobierno, conquistando con su fidelidad la amistad y confianza de la Familia Real, a la que acompañaba con frecuencia durante sus va­caciones estivales en Santander o San Sebastián.
En octubre de 1923, recién implantada la dicta­dura de Primo de Rivera, termina su función docen­te y queda adscrito a Capitanía de la 1ª Región Militar sin ocupación concreta. Tras meses de inactividad soli­citó el paso a la Escala de Reserva Gratuita con el empleo de comandante, petición que le sería con­cedida a finales de octubre de 1924.


 

D. Manuel González de Jonte en junio de 1923

Comienza entonces para D. Manuel una nueva andadura como persona civil. Aunque mantiene casa abierta en Madrid se establece con su esposa en Manzanares, en la casa palacio de su suegra, viuda desde 1920, haciéndose cargo de las explotaciones agrarias de la familia y de la gerencia de la empresa de aguas de Siles. Una vez en el pueblo establece sus redes de influencia aglutinando en torno a su figura a la alta burguesía monárquica encabezada por Enrique y Martín Ochoa, Juan Mascaraque, etc. Participó intensamente en los conciliábulos pre­vios a la constitución de los Ayuntamientos de la Dictadura, Comité de Unión Patriótica y Somatén de Manzanares. Gracias a su intervención logró que el Príncipe de Asturias, D. Alfonso de Borbón, jun­to con su hermano el Infante D. Jaime, asistieran al acto de entrega de la bandera al Somatén local, el día 31 de mayo de 1925. El acto adquirió una enor­me relevancia con la participación de las más altas autoridades civiles, militares y eclesiásticas de la re­gión, entre ellas el Capitán General de la 1ª Región Militar, el Comandante General de los Somatenes, Gobernador Civil, Obispo de la Diócesis, Presiden­tes de la Diputación y Audiencia provincial y Teniente Coronel Jefe de la Comandancia de la Guardia Ci­vil. Doña Manuela actuó como madrina de honor, pronunciando un emocionado discurso patriótico.
A pesar de su alejamiento de la Corte,  D. Ma­nuel nunca perdió contacto con la Casa Real. Entre sus muchos servicios a la corona podemos citar su decisiva intervención en la fundación del Matadero Industrial de Mérida, del que Alfonso XIII sacaría sustanciosos dividendos al ser uno de los principales accionistas. Otra prueba de esa íntima relación son las frecuentes estancias de los príncipes y del mismo rey en la casa de la calle del Carmen, convertida en centro de operaciones durante las partidas de caza organi­zadas en la finca «Los Hoyuelos», ubicada en el tér­mino municipal de Infantes. Entre 1925 y 1929 se repiten las visitas, destacando las efectuadas por el monarca en noviembre y diciembre de 1926, cuando fue nombrado Hermano Mayor de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Perdón.
Mientras tanto el ambiente político español se­guía degradándose. Arreciaban las críticas hacia el régimen dictatorial de Primo de Rivera y en su imparable caída podía arrastrar a la monarquía que lo había respaldado. Unas simples elecciones muni­cipales pusieron en evidencia que la mayoría del pueblo apostaba decididamente por un cambio de régimen. Alfonso XIII optó por abandonar España exiliándose a Roma. Tras su salida, el 14 de abril de 1931 se proclamaba con enorme entusiasmo la Se­gunda República.