ARTÍCULOS HISTÓRICOS

7 de mayo de 2012

LA HISTORIA EN LOS SELLOS DE CAUCHO (II)


ORGANIZACIONES SINDICALES REPUBLICANAS

Cuando se manejan numerosos documentos, suelen pasar desapercibidas esas huellas, a veces difusas o mal impresas, dejadas por los sellos de caucho entintado que sirvieron a diferentes instituciones públicas y privadas para garantizar la autenticidad de los escritos expedidos por las mismas. Gracias a la tecnología de la fotocopiadora es posible rescatar tales marcas del papel y montarlas junto a otras similares, de forma que podamos apreciar la originalidad de cada uno de los sellos y la belleza del conjunto, especialmente si evocan una serie de entidades locales ya desaparecidas.
Como curiosidad histórica presentamos una recopilación de sellos utilizados durante la Segunda República, entre los años 1931 y 1939, dedicada en esta ocasión a los sindicatos manzanareños.

Sindicatos socialistas

Las primeras agrupaciones gremiales de carácter socialista se desarrollaron al amparo de la Institución Republicana para la Enseñanza de la Agricultura (Casa del Pueblo). La primera organización obrera en instalarse en la Casa fue la Sociedad de Obreros Toneleros el mismo año 1912. Siguió en mayo de 1916 el Gremio de Agricultores Viticultores y un mes más tarde la Sociedad de Obreros Albañiles “El Trabajo”.
Cuando los obreros desplazaron a los republicanos del control de aquella institución fueron apareciendo nuevas asociaciones obreras que buscaban en la unidad la fuerza que necesitaban para reivindicar mejoras en los salarios y en las duras condiciones laborales que padecían. Como consecuencia de aquel proceso asociativo, en mayo de 1920 había ya ocho agrupaciones obreras que quedaron federadas al año siguiente.
El sello n° 1 corresponde a la Federación Local de Tra­bajadores de U.G.T., nacida el 6 de mayo de 1921. Estaba constituida por las siguientes organizaciones: Harineros y Similares; Jornaleros; Gañanes; Sociedad de Obreros Carpinteros y Ebanistas «El Porvenir» (constituida en octubre de 1919); Toneleros; Bodegueros; Albañiles y Construc­tores de Carruajes.




 

El sello n° 2 pertenece a la Sociedad de Obreros Bode­gueros, Destiladores, Fogoneros, Boteros, Carreros y sus Anexos. Esta organización apareció en abril de 1920 como Sociedad de Bodegueros pero luego se fueron asociando con ella otras profesiones afines relaciona­das con el sector enológico.
El n° 3 representa a la Sociedad de Obreros Tone­leros, una de las primeras agrupaciones ugetistas, aparecida en 1912 luego disuelta y reorganizada el 13 de noviembre de 1919.
El n° 4 era usado por la Sociedad de Panaderos y Harineros, entidad aparecida en los primeros meses de 1920. Unos años más tarde cambió su denominación por Asociación de Obreros de Artes Blancas, Alimenticias y sus Simila­res, quedando inscrita en el Registro de Asociaciones el 6 de marzo de 1925.
El n° 5 lo utilizó la Sección de Gañanes creada tam­bién a mediados de 1920 y disuelta en abril de 1921.
El n° 6 corresponde a la Sección de Agricultores. Esta organización, también llamada Federación de Tra­bajadores de la Tierra, nació el 15 de febrero de 1925, en plena dictadura de Primo de Rivera, por fusión de las secciones de Jornaleros y Gañanes, que ya existían en 1920, y permane­cieron unidas hasta la llegada de la II República.
El sello n°7 lo empleó la Sección de Jornaleros cuando se mantuvo independiente de los Gañanes. Esta agru­pación es otra de las pioneras de U.G.T. ya que se constituyó en noviembre de 1919.


La Casa del Pueblo fue el semillero de las organizaciones obreras de ideología socialista.

El n° 8 pertenece a la Sección de Obreros Albañi­les «El Trabajo», nacida el 14 de junio de 1916 y reconstruida en no­viembre de 1924.
El n° 9 es propiedad de la Sección de Profesiones y Oficios Varios. En ella militaban aquellos trabajado­res de gremios minoritarios que no contaban con agrupación propia. Se constituyó el 8 de septiembre de 1923 con afiliados de las Secciones de Carpinteros y Constructores de Carruajes, (aparecidas en octubre y noviembre de 1919)  entonces desaparecidas, a los que se unieron herreros y otros.
La inminente caída de la dictadura estimuló el proceso asociativo de carácter reivindicativo, aparecien­do en junio de 1929 la Sociedad de Obreros del Transporte «La Velocidad». El 20 de agosto de 1929 se inscribió en el Registro de Asociaciones del Gobierno Civil el Consejo Obrero de la Sección Ferroviaria de la empresa M.Z.A., representada por el sello n° 16, y el 31 de octubre de 1929 hizo su aparición la Agrupación de Obreros y Empleados Municipales que utilizó el sello n° 21.
Instaurada la Segunda República, y garantizadas las libertades democráticas, los sindicatos se multipli­caron. Durante el año 1931 reapareció la Sociedad de Carpinteros (1-VI-1931) y se crearon las de Camareros (2- VI-1931); Carreteros, Herreros y Caldereros (21-VI-1931); Zapateros (5-VIII-1931); la Sociedad de Obreros Metalúrgicos (17-VIII-1931), sello n° 20; Dependientes de Comercio, Industria y Banca (19-IX-1931) y la Sección de Pequeños Propietarios y Arrendatarios (28-XI-1931), representada por el sello n° 10.
Al iniciarse la Guerra Civil de 1936 los sindicatos obreros adquieren una gran relevancia al recaer sobre ellos la responsabilidad de continuar la actividad em­presarial y el incremento de la producción. Aparecen entonces nuevas organizaciones obreras, pasando de las 15 existentes en 1934 a 25 en 1937 y 28 en 1938.La afiliación alcanzó en estos azarosos años cotas desconocidas  al ser prácticamente obligatorio pertenecer a alguna central sindical para conseguir trabajo. Entre las agrupaciones surgidas durante la guerra, de las que hemos logrado recuperar el sello tenemos:


                Sindicato de Comercio y Oficinas.                                                        Sello nº 11
                Sindicato de Agentes, Corredores, Representantes y Viajantes              Sello nº 12
                Sección de Obreros de Agua, Gas y Electricidad                                  Sello nº 13
                Agrupación de Dependientes de Espectáculos Públicos                          Sello nº 14
                Sindicato Local de Trabajadores del Crédito y las Finanzas                   Sello nº 15  
                Asociación de Mujeres Trabajadoras.                                                   Sello nº 17
                Sindicato de Trabajadores de la Recaudación de Contribuciones           Sello nº 18
                Asociación de Obreros Peluqueros                                                       Sello nº 19
                Sección de Ganaderos                                                                         Sello nº 22




Sindicatos anarquistas

Los sindicatos anarquistas fueron los primeros en reivindicar los derechos de los trabajadores manzanareños y en oponerse a la explotación que és­tos padecían a finales del pasado siglo.  Desde 1872 está documentada su presencia en nuestro pueblo.
En 1904 existía un Centro Obrero en la antigua calle Carmona 7 donde funcionaba una Asociación de Jornaleros. Hacia 1913, la Unión de Trabajadores, de filosofía ácrata, abrió en calle Doctor 10 un centro anarquista-ferrerista que funcionó de forma intermitente entre 1913 y 1923 a causa de varios cierres ordena­dos por la autoridad gubernativa. En él tenían su sede el Sindicato de Jornaleros y el de Gañanes. Clausurado nuevamente por la dictadura de Primo de Rivera no pudo reaparecer hasta la llegada de la República.
El 4 de febrero de 1932 los anarcosindicalistas se reagruparon en un local de la calle Pereda 3 donde organizaron Sindicatos Únicos de Jornaleros, Gañanes, Ferroviarios y Oficios Varios.
El triunfo de los partidos conservadores en las elec­ciones de 1933 provocó la radicalización de los sindica­tos socialistas ante la sistemática violación de las leyes laborales por parte de la patronal y la pasividad del gobierno. UGT y CNT acercaron sus posiciones y los anarquistas acabaron integrándose en la Casa del Pue­blo a mediados de 1934. El estallido revolucionario en Asturias acentuó la represión y la marginación laboral de dirigentes y obreros inscritos en sindicatos de cla­se. La actividad sindical casi desapareció mientras el número de afiliados se redujo a la tercera parte.
Al estallar la Guerra Civil, CNT recuperó su inde­pendencia y autonomía. La Federación de Sindicatos Únicos, representada por los sellos n° 23 y nº 25, se estableció en calle Monjas, en la casa incautada a D. Blas Tello.
De los catorce sindicatos libertarios que existie­ron durante la guerra únicamente he logrado recupe­rar dos sellos. El n° 24 corresponde al Sindicato Único de Obreros Albañiles y el n° 26 que pertenece a la Sec­ción de Gañanes.