ARTÍCULOS HISTÓRICOS

6 de mayo de 2012

LA FAMILIA CABREROS MARTÍNEZ DE LEÓN SIGLOS XVII-XVIII



Publicado en el número 362 correspondiente a diciembre de 2011

Los maestres de la Orden de Calatrava eligieron como régimen administrativo de sus territorios la encomienda y, en las villas, el concejo municipal. Como en toda Castilla los ciudadanos de cada lugar, villa o ciudad se dividían en tres estamentos: nobleza, clero y pecheros o plebeyos. Los hijosdalgo, personajes con títulos nobiliarios o caballeros de las órdenes militares, formaban parte del estado noble y tenían una serie de privilegios, entre los que estaba la exención de pagar impuestos cuando se les reconocía tal condición por parte del concejo de residencia.
El gobierno municipal de las villas contemplaba la existencia de dos alcaldes ordinarios, uno por el estado noble y otro por las gentes del común, cuya función era tanto administrativa como judicial, con competencias en lo civil y criminal dentro de la población. Existían además los alcaldes de la Santa Hermandad, uno por cada estado, con competencias de vigilancia y control en campos y despoblados. Luego estaban los regidores, con funciones similares a los actuales concejales. Todos estos cargos eran en principio de libre elección y de duración anual. Más tarde las necesidades económicas del Estado permitieron la compra de cargos, apareciendo la figura del regidor perpetuo y con ella la corrupción y los abusos de poder.
La gran demanda de hidalgos en las villas de las zonas repobladas del centro y sur de la península, promovió un gran movimiento migratorio desde el norte para cubrir las numerosas plazas existentes. Otras veces eran los enlaces matrimoniales los que traían nuevos hidalgos a la zona. Aquí invertían sus fortunas en adquirir tierras, motivados por la prerrogativa de no pagar impuestos y la posibilidad de ocupar cargos destacados en la administración municipal. Desde la absorción de las Ordenes Militares por la corona, en tiempo de los Reyes Católicos, las encomiendas más rentables se asignaron a miembros de la nobleza o de la familia real. Sus administradores, que eran al mismo tiempo alcaides del castillo, eran también hidalgos en quienes el comendador delegaba habitualmente todas sus funciones.
En esta ocasión estudiaremos la estirpe de la familia hidalga de los Cabreros, cuya presencia en nuestro pueblo apenas duró tres generaciones y tuvo su origen en la fusión de los Cabreros, procedentes de Almagro, con los Martínez de León, familia con presencia en Manzanares desde las primeras décadas del siglo XVII.
La saga se inicia con don Juan de Cabreros Gutiérrez-Terán, hijo de Álvaro Cabreros de Castro, natural de Almagro y familiar del Santo Oficio en Toledo, y de María del Moral Gutiérrez-Terán Lapeña, nacida en Argamasilla de Calatrava. (1)
Don Juan llegó a la villa de Manzanares cuando contaba 26 años para contraer matrimonio con Clara Teresa Martínez de León Sánchez de Luna (viuda de don Toribio Flores Miranda, caballero de la Orden de Santiago). La ceremonia se celebró el 3 de abril de 1679 en el templo parroquial de Nuestra Señora de Altagracia. La ofició don Juan Martínez de León Carnicero, presbítero y comisario del Santo Oficio, con permiso del prior Alonso Arroyo de Torres. Como enlace matrimonial de gente principal, actuaron como testigos don Alonso de Villarreal Olivera, alcaide y administrador de la Encomienda, junto con Gaspar Velasco Valverde y Diego Joseph de Contreras, alcaldes ordinarios de la villa. (2)
El padre de la novia, don Juan Martínez de León Díaz, era natural de Manzanares donde nació el 7 de noviembre de 1625, pero ejerció como Familiar del Santo Oficio en México donde ambas familias se conocieron y relacionaron. La madre de la novia era la mejicana doña Josefa Sánchez de Luna, hija del capitán de milicias Lorenzo Sánchez de Luna Martín, natural de la villa de Ballesteros (Toledo), que prestó servicio en la capital del virreinato de Nueva España. (3)

  

El bisabuelo de Clara, Gabriel Martínez de León Alonso, nacido en Manzanares el 28 de abril de 1590, fue un rico mercader que tras regresar de Méjico se afincó en Manzanares en 1624. Tuvo en su primer matrimonio una única hija llamada Teresa. Casado en segundas nupcias el 9 de mayo de 1622 con Francisca Díaz López (viuda de José Merino) tuvo otros cinco hijos varones: Juan, Gabriel, Nicolás, Alonso y Francisco, iniciando así la estirpe de los Martínez de León. 
Varios miembros de esta familia hidalga ocuparon puestos relevantes en la administración de la villa. Concretamente Gabriel, hermano de Clara Teresa, fue alcalde de Manzanares por el estado noble en 1689 y Juan Martínez de León Carnicero fue Comisario del Santo Oficio de la Inquisición. (4)
Juan de Cabreros Gutiérrez-Terán fue alcalde de la Santa Hermandad de la villa en 1681 y regidor de la misma en varias ocasiones. Falleció en el campo el 17 de octubre de 1732, mientras desempeñaba su labor como guarda mayor de los montes y términos de Manzanares. (5)

Del matrimonio de Juan de Cabreros y Clara Teresa Martínez de León nacieron seis hijos: Clara Marta (29-VII-1680), Juan Francisco (7-XII-1682), Francisco Antonio (6-XI-1686), Gabriel (18-III-1688), Clara Josefa (16-XII-1693) y Álvaro. (6)
Clara Marta ingresó en 1705 en el convento de la Asunción de Almagro, regido por Madres Comendadoras,  donde llegaría a ser abadesa. Álvaro se hizo sacerdote y terminó de prior en la parroquia de Santa María la Mayor de Martos (Jaén). Los otros hijos murieron prematuramente; sólo Gabriel dejó como descendencia una hija llamada Antonia, fruto de su matrimonio con Dª María Rosa Jijona.
D. Juan de Cabreros debió ser un hombre de gran influencia, tanto en Manzanares como en Almagro, cabecera de la Orden de Calatrava. Hacia 1740, cuando ya no había espacio para levantar nuevas capillas, consiguió los permisos necesarios para construir una bóveda para el enterramiento de sus familiares y descendientes. Se realizó en un lugar preferente, situada al pie del altar de San Bartolomé, en el lado derecho del crucero. Las gentes conocieron dicho panteón como “bóveda de Los Leones”(7)
La línea descendente prosigue con su primer hijo varón y heredero del mayorazgo: don Juan Francisco Cabreros Martínez de León. Nacido en Manzanares el 17 de diciembre de 1682, en sus años de adolescente fue paje de D. Félix Fernández de Córdoba, IX duque de Sessa. En 1701, cuando sólo contaba 18 años de edad, recibió el nombramiento de Caballero de la Orden de Calatrava y, al igual que su padre, ejerció como regidor del Concejo de Manzanares por el estado noble. (8)
Contrajo matrimonio el 8 de abril de 1713 con María Teresa Treviño Calderón de la Barca, natural de Ciudad Real. (9) Con esta primera mujer tuvo ocho hijos: Ángela María (1-III-1714), Juan Nicolás (14-XII-1715), Luís Antonio (4-II-1718), Francisco Javier (1-VII-1719), Juana Josefa (27-XII-1721), Clara Vicenta (23-VI-1722), Agustina (28-VIII-1723) e Ignacio José (4-IX-1724). Tras quedarse viudo en mayo de 1726, volvió a casarse el 1 de diciembre de 1732 con Teresa Serrano Montalvo, de quien tuvo a otra hija llamada María Ignacia (2-I-1735). (10)
Juan Francisco de Cabreros Martínez de León fue un destacado terrateniente local. Tuvo una gran casa solariega de casi 800 metros cuadrados, con tres cocinas y oratorio, situada en una calle a la que dio nombre (calle Cabreros). (11)
El catastro de Ensenada nos informa puntualmente de sus posesiones:

- Tres quinterías
- Cuatro huertas, una regada por el río y tres mediante noria. Una de ellas dedicada a árboles frutales.
- Trece parcelas de tierra de secano con un total de 478 fanegas.
- Dos parcelas, con un total de treinta y seis fanegas, de vides mezcladas con olivos.
- Catorce fanegas y ocho celemines  de tierra plantada de olivos.
- Dos eras, una cerca del castillo y otra cerca del río.