ARTÍCULOS HISTÓRICOS

8 de mayo de 2012

PATRONAZGO DE NUESTRO PADRE JESÚS DEL PERDÓN



Publicado el año 1998

José Antonio García-Noblejas explica brillantemente en su libro, Manzanares: Guerra de la Independencia, la campaña militar emprendida por el general Sebastiani en marzo de 1809. Tras cruzar el Guadiana por el puente de Alarcos y batir a las tropas del conde de Cartaojal en la batalla de Ciudad Real, los franceses al­canzaron rápidamente Santa Cruz de Mudela, Almuradiel y El Viso. El veloz avance dejó a su retaguardia villas tan importantes como Valdepeñas, Manzanares o Villarta de San Juan, que or­denó ocupar inmediatamente. (1)
Ante el riesgo de ser copadas, las fuerzas españolas y paisanos combatientes que hu­biera en Manzanares escaparon hacia el este, de forma que un regimiento de Dragones entró el día 29 de marzo en nuestro pueblo sin encontrar obstáculo alguno.
Aunque no es cierto que el general Horace Sebastiani, o cualquier otro bajo su mando, tuviera intención de pasar a cuchillo al ve­cindario como se ha repetido hasta la sacie­dad exageradamente, los abusos de los fran­ceses, ebrios de euforia victoriosa, debió ate­rrorizar de tal forma a la población civil que el párroco consideró oportuno implorar cle­mencia, intentando así aplacar los excesos de la soldadesca. Fue el Viernes Santo 31 de marzo de 1809, según cuenta la tradición, cuando Sotomayor y un grupo de paisanos, entre los que abundarían los ancianos y mujeres, acompañados con la imagen del San­tísimo Cristo Arrodillado del Perdón, salie­ron al encuentro del general francés, ya fue­ra Sebastiani o cualquier otro general de división o brigada de los que formaban par­te del IV Cuerpo de Ejército. La presencia en la carretera de Andalucía de tan extraña comitiva constituyó una inesperada sor­presa para el general, quien, en un gesto di­plomático y conciliador, prometió cal­mar el ardor de la tropa, al tiempo que im­ponía su fajín a la imagen en señal de buena voluntad.

 

 General de División Horace-François Bastien Sebastiani de la Porta
  
Muchos han querido ver en este suceso un hecho milagroso, cuya consecuencia inme­diata sería precisamente el patronazgo de di­cha imagen sobre Manzanares. En realidad aquel encuentro y las buenas palabras del general no tuvieron mayor trascendencia, ya que dos días más tarde quedaban acantonadas en la villa otras fuerzas distintas a las de la ocupación inicial, las cuales continuaron cometiendo todo tipo de fechorías, atropellos y saqueos como nos cuenta el manuscrito de la Merced que dice tex­tualmente: (2)
Después de la batalla desgraciada de Ciudad Real, perdida en veinte y siete de Marzo, el General Sebastiani que mandaba el 4° Cuerpo de Ejérci­to francés, acantonó en Manzanares la División Polaca al mando del general Valence compuesta de los tres Regimientos 4°, 7° y 9° cuyo número ascendía a siete mil hombres y siete piezas de Artillería Holandesa. Su entrada fue el dos de Abril de 1809 permaneciendo hasta el día 13 de Junio; en cuya época sufrimos todo género de sa­queos, malos tratamientos y ruina de muchos edificios, especialmente del Convento de Car­melitas cuya fábrica e Iglesia fueron destechados y quitadas todas sus maderas para reforzar el castillo y formación de empalizadas; sugetando a los paisanos como en otro tiempo Faraón a los Is­raelitas a toda clase de trabajos con dureza, ri­gor y malos tratamientos.
Como vemos no hubo clemencia ni com­portamiento respetuoso sino todo lo con­trario. Difícilmente podía derivarse de estas tristes circunstancias el patronazgo de Nuestro Padre Jesús del Perdón, aunque no dejemos de reconocer el arrojo de Sotomayor al ofrecer la vida para proteger a su grey.
Investigaciones recientes me han permiti­do documentar y conocer con exactitud el año en el que surge el patronazgo. El asunto no fue nada fácil y exigió la lectura de todos los sermones de nuestro paisano D. Pedro José Sánchez-Carrascosa, conservados en el Archivo Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. En uno de ellos, pronunciado en la ermita de la Veracruz el 24 de julio de 1864 y dedicado a San Vicente de Paúl, estaba la clave. En su punto 21 dice a los feligreses:
Vosotros que 6 años hace os congregasteis tocados por la mirada de Jesús del Perdón que os llamó y por eso le nombrasteis patrono y protector de vuestra hacienda. Conforme yo tuve la mayor de mi felicidad en contarme entre vosotros y no os hubiera dejado un día si el misterioso e in­comprensible dedo de Dios no se hubiera fijado sobre mí... (3)
De este párrafo se deduce indubitablemente que el patronazgo por aclamación se produjo el año 1858 aunque no termina de aclarar el motivo concreto que lo determina. Hasta el momento sólo podemos especular sobre ese particular. Cierto es que en 1855 Manzanares había sido azotada por una epidemia de cóle­ra y tal vez al transcurrir tres años sin reapare­cer la enfermedad reconocieran de esa forma una supuesta protección. No obstante, el matiz «protector de vuestra hacienda» me inclina a pen­sar que fuese como consecuencia de haber con­cluido una fuerte sequía o haberse librado el pue­blo de alguna catástrofe natural como inunda­ción o plaga del campo.
Queda, pues, demostrado que no existe vinculación inmediata del patronazgo con el encuentro de Sotomayor y el general fran­cés, sino que tiene lugar medio siglo después, y no será hasta 1905 cuando se reconozca oficialmente, dando al día 14 de septiembre el carácter de fiesta local. (4)
El que la imagen del Santísimo Cristo Arro­dillado del Perdón fuera elegida como Pa­trono de Manzanares en 1858 explica que en la novena de D. Diego Peñalosa y Cantalejo, predicada en 1855, no aparezca ni se men­cione como tal, titulándola Novena al Divino y Respetable Jesús que con el título del Perdón se venera en la Fidelísima Villa de Manzanares de la Mancha. En cambio, el mismo Pedro José Sánchez Carrascosa exalta el patronazgo en el sermón a Jesús pronunciado el 18 de septiem­bre de 1864 con motivo de su fiesta principal con las siguientes palabras: (5)
En el nombre de Dios Todopoderoso, trino y uno, santo y real sacerdo°, religiosa cofradía de N. P. J., pueblo cristiano, venimos a celebrar con todas nuestras fuerzas el nombre, el honor y la gloria de ese padre amantísimo, patrono y pro­tector nuestro, de ese hombre Dios que vino a la tierra a consumar la obra imponderable de la redención del mundo.

NOTAS

1.- GARCÍA NOBLEJAS, José Antonio. Manzanares: Guerra de la Independencia. I.E.M. Ciudad Real 1982. Página 88.
2.- Manuscrito n° 932 del archivo de la Parroquia de la Merced. Ciudad Real.
3.- Sermón a S.V. de Paúl. 24 de julio de 1864. Documentos del Obispo Carrascosa. Archivo de la Parroquia de N’ Señora de la Asunción.
4.- Libro de Actas Municipales nº 4. Página 3v. Sesión del 20 de julio de 1905. Archivo Municipal de Manzanares.
5.- Sermón a N.P. Jesús. 18 de septiembre de 1864. Documentos del Obispo Carrascosa. Archivo de Parroquia de Nª Sra. de la Asunción.



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