ARTÍCULOS HISTÓRICOS

8 de mayo de 2012

OBRAS EN LA ERMITA DE LA VERACRUZ


Año 1865
 Publicado el año 2000
Tras la visita efectuada a Manzanares por el arquitecto provincial a mediados de agosto de 1864, éste denunciaba de oficio ante el alcalde, D. Juan Fernández-Caballero Jiménez, el peligroso estado de ruina en que se encontraba la ermita de la Veracruz. Por escrito fechado a 30 de agosto el Presidente de la Corporación Municipal comunicaba al párroco, D. José María Carramolino, el delicado estado del edificio, rogándole la inmediata clausura del templo a fin de evitar cualquier desgracia. (1) En consecuencia la ermita quedó cerrada al culto después del traslado de imágenes y mobiliario a otros locales. La de Nuestro Padre Jesús del Perdón se llevó el día 3 de septiembre a la parroquia de la Asunción como era habitual durante el tradicional novenario. La festividad del patrón se celebraba entonces el domingo siguiente al día de la Exaltación de la Cruz. Aquel año pronunció el tradicional sermón el todavía sacerdote D. Pedro José Sánchez-Carrascosa Carrión. En él manifestaba: (2)
Hoy hace quince días que salió de su hermita esa preciosa imagen áncora pral de la fe de nues­tro pueblo y desde ese altar prestado se está diri­giendo a las almas pidiéndole recursos para su reparación.


 Ermita de Nuestro Padre Jesús del Perdón

Dada la falta de recursos, el 19 de marzo de 1865 tuvo lugar una importante reunión del alcalde y cura párroco con los principales contribuyentes donde quedó constituida la Junta de Reparación con la misión de arbitrar los fondos necesarios para restaurar las er­mitas de la Veracruz y Nuestra Señora de Gracia, am­bas en lamentable estado. Los miembros de la citada comisión eran las siguientes personas: (3)

Presidente (Párroco)                José María Carramolino       
Vicepresidente (Coadjutor)     Antonio Guijarro                 
Secretario                                 Pedro Antonio España
Vocales                                    Antonio Núñez Nieto          
 Alfonso Rubio
 Antonio González-Elipe
 Trinidad Úbeda
 José Carrión-Vega
 Martín Quesada de Quesada
 Vicente Enríquez de Salamanca
 Juan José Morales
 Pedro Álvarez
 José Valero
 Francisco Capilla
 Juan Fernández-Caballero
 Sebastián Sánchez-Cantalejo
 Valentín Pinés


La primera reunión de la Junta tuvo lugar cuatro días más tarde. En ella se acordó la realización de sendas visitas facultativas a los templos, y la confección de los correspondientes presupuestos. El de la ermita de la Veracruz ascendía a 22.630,65 reales de vellón.
Para cubrir los cuantiosos gastos se inició la opor­tuna recaudación de donativos, a los que se sumó el producto de una obra de teatro representada el 17 de abril. A fin de involucrar al mayor número posible de personas con recursos, en la reunión celebrada el 30 de abril se designaron otros diecisiete vocales honora­rios entre los que se encontraban influyentes perso­nalidades locales como el propio Marqués de Salinas.
Antonio Núñez Nieto y Pedro Antonio España, ma­yordomos de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Arro­dillado del Perdón, como entonces se le llamaba, desa­rrollaron una intensa actividad reuniendo a los herma­nos para solicitar su óbolo, logrando así recoger 9.500 reales. La misma operación efectuada por la Cofradía de Nuestra Señora de la Cabeza sólo recaudó 578. (4)
Entretanto una subcomisión formada por Pedro Joaquín Álvarez, Francisco Capilla y José Carrión-Vega se puso al habla con todos los tejeros y yeseros de la localidad, quie­nes aportaron gratuitamente 2.000 tejas, 500 ladrillos y 334 fanegas de yeso. Los trabajos comenzaron el lunes 11 de septiembre de 1865 en la ermita de la Veracruz, y al día siguiente en la de Nuestra Señora de Gracia, bajo la dirección de los maestros albañiles Je­rónimo Pedrero y An­tonio Arroyo, actuan­do como carpintero An­tonio Fernández de Simón.
Esta restaura­ción de la ermita del patrono tuvo especial relevancia ya que se aprovechó para cam­biar la situación del órgano y la distribución del mobiliario, colocan­do por primera vez en el altar mayor la ve­nerada imagen de Je­sús del Perdón.
El plan inicial de las obras era el si­guiente: (5)

Poner cielo raso nuevo en nave principal construido con listones de tabla.

Sacar el altar mayor lo necesario para construir a su espalda un pasillo para servicio de la   sacristía y casa del santero sin desfigurar nada la media naranja.

Quitar las columnas de piedra y sustituirlas por machones de ladrillo.

Suprimir el altar de San Cristóbal y en el sitio que ocupaba colocar el púlpito.

Formar un coro sobre el cancel de la puerta principal para la colocación del órgano.

Rebajar el piso de la ermita para disimular la poca altura del cielo raso.


Iniciados los trabajos de albañilería la Junta pasó a ocuparse del aspecto interior, sobre todo del retablo prin­cipal donde se ubicaría en lo sucesivo la imagen del patro­no. El proyecto se encargó a D. Francisco Daura García, entonces arquitecto de la provincia de León, quien aten­diendo al ruego de sus paisanos envió el diseño que repro­ducimos. (6) Su construcción en madera quedó aprobada en la reunión mantenida por la Junta el 22 de octubre.
 
Primer retablo que acogió a la imagen de Nuestro Padre Jesús del
Perdón corno imagen principal de la Ermita de la Vera-Cruz.
Con motivo de la remodelación de la nave y por razones de funcionalidad resultó necesario anular la ventana inte­rior, desde la que la familia Quesada asistía a los diferentes cultos, lo cual fue au­torizado por el párro­co a pesar de las pro­testas de D. Martín Quesada. Este reivin­dicó ante el Gobierno Eclesiástico del Cam­po de Calatrava el secular derecho adqui­rido por sus antepa­sados de mantener abierta la tribuna con vistas a la capilla del Cristo Arrodillado, otorgado en 1693 a cambio de la cesión del terreno necesario para la ampliación de la ermita, aponiéndose rotundamente al traslado de la imagen al altar mayor por perder con ello la buena visibilidad que entonces disfruta­ba. El litigio duró varios años y llegó incluso hasta el Car­denal Arzobispo de Toledo. La mediación del Ordinario, y los buenos oficios de conciliación practicados por el Vica­rio, lograron que el Sr. Quesada accediese al traslado de la imagen a cambio de abrirle otra tribuna en un sitio apro­piado, pero seguía sin consentir que se tabicase la ventana enrejada adornada con su escudo nobiliario. El conflicto parecía no tener fin y el vecindario, que había gastado cuan­tiosas sumas en la reparación del templo, mostraba su in­dignación por no poder trasladar la imagen a la ermita a pesar de estar terminadas las obras desde finales de 1866. El asunto estuvo a punto de causar un verdadero escándalo ya que las cofradías estaban dispues­tas a colocar la imagen en el altar mayor de su ermita tras la procesión del Viernes Santo con permiso o sin él.

 D. Martín de Quesada Arce, heredero del mayorazgo de los Quesada y propietario de la mansión contigua a la ermita de la Veracruz.

En vista del riesgo de alteración del orden público, el Gobierno Eclesiástico, mediante oficio fechado el 15 de abril de 1867, autorizaba al párroco a tomar las medidas convenientes a fin de que pacíficamente y con la solem­nidad debida se verifique la traslación de la sagrada Efigie de Nuestro Padre Jesús del Perdón a la Hermita de la Vera Cruz, y sea colocada en el Altar mayor, citan­do a las cofradías de dicha Vera Cruz y de Jesús del perdón, las cuales fueron aprobadas por S. M. y su Con­sejo de las Ordenes, la 1ª en el año 1.560 y la 2ª en 1.690, fin de que concurran con sus insignias a la trasla­ción, o que adopten de común acuerdo el medio de dejar colocada dicha Sagrada Efigie en la Hermita al pasar por ella la Procesión del Viernes Santo, supuesto está tan próximo ese día... que desde luego en pasando los días de Semana Santa y de Pascua se abra la Tribuna nueva en el sitio más apropiado, poniéndose para ello de acuerdo con D. Martín Quesada, con la Junta de reparaciones y aún con el Sr. Alcalde. (7)
Nada se resolvía sin embargo sobre el cerramiento de la antigua ventana e ignoramos cómo se resolvió finalmente el asunto. También existen dudas sobre si efectivamente se colocó en ese momento la imagen en un altar cuya decora­ción todavía no se había iniciado. D. Inocente Hervás, en su Diccionario Histórico Geográfico de la Provincia de Ciudad Real, apunta que fue en abril de 1869 cuando se trasladó la imagen al altar mayor, tomando el dato del periódico La Tribuna veinte años más tarde. (8)
Sobre la terminación de los trabajos de albañilería te­nemos el testimonio del sacerdote D. Pedro José Sánchez-­Carrascosa Carrión, que en el primer sermón del novenario de 1867 afirmaba:
Damos hoy principio al Solemne Novenario que la antigua Cofradía de Nuestro Padre Jesús celebra en honor de esa preciosísima imagen del redentor del mundo, patrono amantísimo de nuestro pueblo, centro de nues­tras esperanzas y consuelos. Dos años hace que con la túnica del luto, en triste procesión llevabais esa ima­gen al Templo Parroquial y la piedad del pueblo ha restaurado este devoto y atractivo santuario y esta es la primera Novena después de restaurado. (9)
En cuanto a la decoración de interiores la Junta, presi­dida entonces por el presbítero D. Pedro José Roncero, aprobó en la sesión celebrada el 21 de julio de 1867 los siguientes puntos: (10)


Construcción de una peana para colocar a mayor elevación la imagen de N. P. Jesús del Perdón.

Adquirir una cortina de lujo para cubrir la imagen.

Dorado y decoración del retablo de N. P. Jesús del Perdón y pintura de la capilla en que está colocado.

Dorar y decorar los dos altares laterales del Santo Cristo de la Columna y San Francisco y la mesa del de Nuestra Señora de la Cabeza.

Adquirir dos confesionarios.

Adquirir una barandilla para cerrar la capilla mayor de la ermita y que sirva de comulgatorio.


El dorado de los retablos y decoración de los mismos se ajustó con el dorador Rafael Esteve en la cantidad de 3.400 reales. Lamentablemente a mitad de la obra el artista se ausentó inesperadamente de la localidad sin dar ninguna explica­ción. (11) Puede que en ello influyera el enrarecido ambien­te político que determinó el destronamiento de la reina Isa­bel II. Lo cierto es que debido al ambiente de anticlericalismo derivado de la revolución de 1868 todos los trabajos queda­ron paralizados y no se retomaron hasta el verano de 1875 cuando, producida la restauración borbónica, las aguas del tradicionalismo volvieron a su cauce. El contrato para fina­lizar el dorado y pintado de los diferentes altares se firmó en esta ocasión con el dorador Antonio García Llorente, e im­portó 2.240 reales. (12)
Por fin, tras un suntuoso novenario y la solemne proce­sión, en septiembre de 1875 se inauguró la ermita total­mente restaurada donde se habían invertido alrededor de 40.000 reales. En estas fechas era Mayordomo de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Perdón D. Antonio Collado. (13)
La última reunión de la Junta se celebró el 8 de octubre de 1875 bajo la presidencia de D. Pedro José Sánchez­-Carrascosa, preconizado ya como Obispo de Ávila. En ella se liquidaron las deudas con el dorador y se cerraron las cuentas tras el abono de 470 reales que costó una alfombra para la capilla principal. (14)

NOTAS
1.- Oficio dirigido por el alcalde al párroco fechado el 30 de agosto de 1864. Archivo Parroquial de la Asunción.
En 1883 se habían acometido algunas obras como el arreglo de la fachada, la elevación del campanario y el adecentamiento de la vivienda del santero, a costa del benemérito médico D. Alfonso Mellado Buenamañana, pero nada se había hecho en la cubierta.
2.-  Sermón a Jesús en su fiesta principal. Manzanares 18 de septiembre de 1864. Pedro José Sánchez-Carrascosa Carrión. Archivo Parroquial de la Asunción.
3.- Acta de constitución de la Junta de Reparación fechada el 23 de marzo de 1864. Archivo Parroquial de la Asunción.
4.- Actas de las reuniones de la Junta celebradas el 3 de julio y 20 de agosto de 1865. Archivo Parroquial de la Asunción.
5.- Acta de la reunión celebrada por la Junta el 3 de octubre de 1865. Archivo Parroquial de la Asunción.
6.- El Sr. Daura tenía ascendencia manzanareña ya que su padre, D. Miguel Daura Jarros, ejerció como médico titular en el pueblo, donde contrajo matrimonio el 2 de septiembre de 1807 con Josefa Antonia García Mateos, como indica D. José Antonio García-Noblejas en la página 271 de su libro Manzanares: Guerra de la Independencia, si bien en el apellido cambia la r por x y le llama Dauxá. Ello explica que la Junta de Reconstrucción recurriera a un ilustre paisano que hacia 1853 había ocupado la alcaldía y que ahora se había convertido en un experimentado arquitecto.
7.-  Oficio del gobierno Eclesiástico del Campo de Calatrava fechado en Almagro el 15 de abril de 1867. Archivo Parroquial de la Asunción.
8.-  Diccionario Histórico, Geográfico, Biográfico y Bibliográfico de la provincia de Ciudad Real. Inocente Hervás y Buendía. 'Establecimiento Tipográfico del Hospicio Provincial de Ciudad Real. 1889. Página 398.
9.- Novena a Jesús del Perdón. Primer sermón de 6 de septiembre de 1867. Pedro José Sánchez-Carrascosa Carrión. Archivo Parroquial de la Asunción.
10.- Acta de la reunión de la Junta fechada el 21 de julio de 1867. Archivo Parroquial de la Asunción.
11.- Acta de la reunión de la Junta efectuada el 3 de julio de 1875. Archivo Parroquial de la Asunción.
12.- Acta de la reunión de la Junta celebrada el 14 de julio de 1875. Archivo Parroquial de la Asunción.
13.- Acta de la reunión efectuada por la Junta el 8 de octubre de 1875. Archivo Parroquial de la Asunción.
14.- Acta de la reunión celebrada por la Junta el 8 de octubre de 1875. Archivo Parroquial de la Asunción.




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