ARTÍCULOS HISTÓRICOS

17 de agosto de 2019

LOS EFECTOS DE LA GUERRA CIVIL DE 1936 EN UNA FAMILIA DE IZQUIERDAS


Todos conocemos la estela de tragedia, dolor y muerte que cualquier conflicto armado lleva consigo, pero al poner el foco de atención en personas o familias concretas se hacen más patentes las terribles consecuencias, especialmente dramáticas para los que, al final, se encuentran en el bando perdedor. Éste es el caso de la familia Carrión Camacho, conocidos en el pueblo por el mote de “Los Culillos”, para cuyos miembros la guerra civil de 1936, y la victoria de las fuerzas sublevadas contra la República, resultó verdaderamente demoledora.
A continuación, realizaré una sucinta descripción de las aventuras y desventuras de cada personaje, hasta donde las circunstancias han permitido investigar, ya que la familia desapareció completamente de Manzanares y han fallecido todas las personas citadas y sus hijos. 
Después de publicar el primer artículo, contactó conmigo el señor Edouard Carrión García, nieto de Agustín Carrión Camacho, residente en Francia. Gracias a los informes y fotografías procedentes de su archivo particular he podido elaborar esta segunda versión, bastante más detallada e ilustrada.

MATRIMONIO MANUEL Y RAMONA
El patriarca de la saga se llamaba Manuel Fermín Carrión Jiménez, bracero en su juventud, casado con Ramona Camacho Casero “La Culilla” el 15 de diciembre de 1889. (1) De este matrimonio nacieron nueve hijos, de los cuales siete llegaron a la edad adulta: Agustín, Juan José, Manuel, Ramona, Miguel, Micaela y Matías.
Manuel residió primero en la calle Ancha (actual Jesús del Perdón) y posteriormente hizo casa en calle Toledo 25-27, donde el matrimonio abrió varios negocios, taberna, panadería y pensión, en cuya puerta todavía aparecen sus iniciales MC, año 1921. (2)

Anuncio de la pensión que fundó Manuel Carrión Jiménez
Habitual lector de periódicos como El Sol y El Liberal, Manuel Carrión Jiménez era un hombre de izquierdas, anticlerical y muy republicano. En esta línea de pensamiento educó a sus hijos, militando más tarde varios de ellos en sindicatos obreros y agrupaciones políticas anarquistas o socialistas.
La proclamación de la II República llenó de júbilo a Manuel y a sus hijos, quienes depositaron en el nuevo modelo de Estado sus esperanzas de alcanzar un futuro mejor, basado en el desarrollo de un nuevo marco jurídico que hiciera posible los avances sociales que la sociedad demandaba y la separación efectiva de la Iglesia de los asuntos públicos y de la educación.
El progresivo alejamiento de Manuel de la Iglesia Católica, hizo que a su muerte, ocurrida el 11 de abril de 1933, se hiciera el entierro por el rito civil. La despedida de deudos y correligionarios tuvo lugar en la Casa del Pueblo, envuelto el cadáver en la bandera republicana e interpretando durante el sepelio el himno “La Marsellesa”. (3)


HIJO AGUSTÍN
Agustín Carrión Camacho nació el 21 de noviembre de 1890. (4) De profesión panadero, regentaba un importante salón cafetería y churrería situado en Plaza de la República nº 10.
Contrajo matrimonio con su prima hermana María Camacho Camacho el 30 de enero de 1916 y tuvo un único hijo, llamado Manuel Carrión Camacho al igual que su tío, por lo que a veces se confunden sus biografías. 
 

Agustín y María con su hijo Manuel. Archivo Edouard Carrión

Agustín tenía profundas convicciones socialistas, pero era consciente de que la República estaba perdiendo la guerra. Sabía que la derrota tendría graves repercusiones para su familia, especialmente para su hijo, teniente del ejército. Cuando llegaron las noticias de la entrada de las tropas franquistas en Barcelona no pudo soportarlo; en un impulso de rabia y desesperación el 7 de febrero de 1939 se suicidó en su propio negocio ingiriendo una botella de lejía. (5)

HIJO JUAN JOSÉ
Juan José Carrión Camacho nació el 19 de marzo de 1894. (6) Siempre fue el más intelectual de los hermanos y desde muy joven perteneció a la Casa del Pueblo, cuando no era más que una Institución Republicana para la Enseñanza de la Agricultura.
Las discrepancias entre los fundadores republicanos y los obreros de distintas ideologías acogidos en la Casa del Pueblo, provocó, en 1913, la salida de los republicanos y la separación de socialistas y libertarios.  Juan José se marchó con los trabajadores ácratas al Centro Obrero anarquista-ferrerista que organizaron en la calle Doctor 10, institución de la que formó parte de su junta directiva como secretario de la misma. (7) En el Centro Obrero quedó constituido el sindicato Unión de Trabajadores cuyas actividades eran, básicamente, las de informar y concienciar a los trabajadores sobre las ventajas de la sindicación, así como extender el ideal revolucionario con la intención de cambiar radicalmente el injusto modelo social existente.
A pesar de su juventud, Juan José destacó por su sensibilidad social y su lucha en defensa de los trabajadores, ganándose el respeto y la admiración de sus correligionarios. Su capacidad de liderazgo se pondría a prueba durante la huelga de campesinos convocada en septiembre de 1916 para exigir aumento del salario de los vendimiadores.
El alcalde, José González-Elipe, comunicó al gobernador accidental la existencia de coacciones tendentes a extender el paro y solicitó un aumento de efectivos de la Guardia Civil. Tratando de abortar la huelga, agentes de la guardia municipal, acompañados de una pareja de la Benemérita, detuvieron a los dirigentes José Antonio Durán Callejas y Juan José Carrión Camacho. Al divulgarse la noticia, un grupo de unas doscientas personas, entre las que abundaban mujeres y niños, arrebató en plena calle a los líderes libertarios de manos de la autoridad sin que los guardias se atrevieran a hacer uso de la fuerza. Para reinstaurar el principio de autoridad serían definitivamente detenidos en sus domicilios al día siguiente por orden gubernativa.
La mañana del sábado 23 de septiembre el comité de huelga presentaba sus peticiones a los representantes de la patronal y autoridades reunidos en la Casa Consistorial. Entretanto la Plaza se encontraba ocupada por los huelguistas que se habían concentrado para apoyar a sus representantes. Como el griterío y el número de personas iban en aumento, la Guardia Civil decidió disolver por la fuerza a los congregados cargando a caballo contra la multitud. Ello provocó el pánico general resultando varias personas con heridas y contusiones leves.
Las condiciones de trabajo, impuestas unilateralmente por la patronal, no resultaron satisfactorias para el comité y decidieron rechazarlas en una reunión celebrada esa misma noche en el Centro Obrero.
A las nueve de la mañana del domingo 24 de septiembre de 1916 se reanudaron las conversaciones en presencia de la primera autoridad provincial. Por su parte, la excitada multitud formada por sindicalistas, jornaleros, mujeres y curiosos, que durante la asamblea matutina habían decidido mantenerse firmes en las reivindicaciones del comité, se concentró en la Plaza e inmediaciones de la cárcel y comenzó a gritar exigiendo la liberación de los detenidos mientras proferían insultos contra los guardias. Las deliberaciones entre ambas comisiones se prolongaban mientras la impaciencia y el nerviosismo se apoderaban de los rudos jornaleros. La algarabía formada por las airadas protestas de las gentes obligó al propio gobernador a salir al balcón de la Casa Consistorial para pedir calma a los manifestantes. Ante el cariz que tomaban los acontecimientos, a las 10 horas el teniente de la Guardia Civil, que permanecía vigilante en las inmediaciones, ordenó cargar a la caballería contra unas cuatrocientas personas que se encontraban frente al Ayuntamiento. En esta ocasión los jornaleros hicieron frente a la fuerza armada lanzando piedras y disparando algunas pistolas contra la caballería. Un joven llamado Alfonso Muñoz Maeso “Marere” trató de asir las bridas del caballo de uno de los guardias y cayó fulminado por dos disparos en la cabeza. Ante la inesperada resistencia del público, y la existencia de algunas armas de fuego en manos de los manifestantes, los guardias retrocedieron hasta la confluencia de las calles Iglesia y Empedrada desde donde efectuaron una descarga cerrada de fusil contra la enardecida multitud, ocasionando otro muerto y nueve heridos, dos de ellos de gravedad. (8)
Más de setenta personas fueron detenidas y se llevaron a cabo numerosos registros en el Centro Obrero y en domicilios particulares donde se incautó gran cantidad de publicaciones ácratas, folletos de propaganda anarcosindicalista, libros de la Escuela Moderna y retratos de Fermín Salvoechea, Anselmo Lorenzo y Francisco Ferrer. El Centro Obrero quedó clausurado y se encarceló a todos los miembros de la junta directiva, así como los miembros del comité de huelga.
La instrucción del sumario civil la realizó D. León Muñoz Cobos, juez de primera instancia. El sumario militar, a cuya jurisdicción correspondía entonces toda agresión a fuerza armada, lo redactó D. Juan Espinazo, capitán de la Guardia Civil de Valdepeñas. Como resultado de las investigaciones veinte jornaleros fueron detenidos, trasladados a pie hasta la prisión de Ciudad Real y procesados por la vía militar. Uno de ellos sería Manuel Carrión Camacho, hermano de Juan José.
A disposición del juez de primera instancia, encausados por la vía civil, quedaron José Antonio Durán Callejas, Juan José Carrión Camacho “Culillo”, José Navarrete Guerrero, Genaro López Sobrino “Gardero” y José Torres Collado, considerados como los principales responsables ideológicos de la algarada. A los tres primeros no los pudieron condenar por encontrarse encerrados en la cárcel al producirse los hechos, pero se les achacó todo tipo de conductas reprobables, entre ellas el hecho de atraerse con engaños a los obreros y manipularlos a su antojo. En realidad Juan José Carrión y sus compañeros gozaban de la confianza y estima de buena parte del proletariado de Manzanares, pues durante años venían realizando una inagotable labor de concienciación de los trabajadores, haciéndoles ver el valor de la unidad y de la solidaridad en la lucha contra la injusticia y la explotación laboral.
Juan José era pocero de profesión, aunque después se convirtió en pequeño empresario dedicado a la explotación de unas canteras de grava y piedra situadas cerca del pueblo.
Formó pareja civil con María Teresa Navarro Muñoz en ceremonia celebrada en la Casa del Pueblo. Con ella tendría seis hijos a los que puso por nombres Palmira, Floreal (Ángel), Aurora, Manuel, Ignacio y Juan José. (9)
Tras producirse la dictadura del general Miguel Primo de Rivera, los centros anarquistas fueron prohibidos y disueltas las organizaciones libertarias. Por el contrario, las actividades del Partido Socialista y sus sindicatos de la Casa del Pueblo, considerados más moderados, si fueron tolerados. Juan José Carrión incorporó a la Federación Local de Trabajadores donde mantuvo su apasionada actividad en defensa de los derechos laborales de los obreros, llegando a ser secretario de la organización en 1926. (10)
 

Casa del Pueblo de Manzanares

En las elecciones municipales de 1931 resultó elegido concejal por el Partido Socialista, formando parte de la candidatura que presentó la coalición republicano-socialista y quedó adscrito a la Comisión de Instrucción Pública. Su actuación como concejal se caracterizó por la actividad desplegada en la aplicación de las leyes progresistas, actuando en ocasiones como asesor de jornaleros y gañanes en sus enfrentamientos con la patronal. (11)
En la primavera de 1932 Juan José tuvo fuertes discrepancias con dirigentes del PSOE, lo que derivó en su expulsión de la agrupación local del partido. Desde ese momento se mantuvo en la Corporación Municipal como concejal independiente. (12)
Durante la sesión municipal celebrada el 28 de octubre de 1933 el Sr. Carrión informó a la Corporación de su reciente afiliación al Partido Radical. Ello promovió un gran escándalo al ser increpado e insultado por sus antiguos correligionarios que llenaban el salón de sesiones, quienes no concebían que una persona que había obtenido su escaño de concejal gracias a los votos socialistas representara ahora los postulados de un partido de centro-derecha. La protección del resto de concejales pudo impedir que fuera agredido en la Plaza al terminar el acto, pero los votantes y simpatizantes del Partido Socialista nunca perdonaron a Juan José su transfuguismo. (13)
Desde su salida del PSOE el polémico concejal intentó desacreditar a los dirigentes socialistas. Uno de sus más furibundos ataques tuvo lugar durante la sesión secreta del 21 de diciembre en la que reprochó a Eugenio Cobos Chicharro el organizar en el despacho de alcaldía reuniones privadas a las que asistían Pedro Gallego Sánchez-Gil, primer teniente; Antonio Morata Carmona, secretario del Ayuntamiento; el administrador de Rentas, Sr. López de la Manzanara y Rufino Escobar, jefe de la Prisión del Partido, donde, según Carrión, se consumían todo tipo de bebidas alcohólicas. En base a dichas aseveraciones presentó un voto de censura contra el alcalde por permitir la celebración de tales juergas que trascendían a la opinión pública. Indignado por tales acusaciones, el Sr. Morata agredió físicamente al concejal radical, promoviéndose un bochornoso incidente. (14)
La minoría monárquica hizo rápidamente causa común con el Sr. Carrión y propuso que se denunciase la agresión del funcionario al concejal ante el juzgado de Instrucción, suspendiendo al Sr. Morata de empleo y sueldo durante el tiempo de tramitación del expediente. Sometida a votación la propuesta, obtuvo diez votos a favor de los grupos Monárquico y Progresista, y diez en contra de Socialistas y Radical-Socialistas. Así pues, fue el voto de calidad del propio alcalde el que decidió desestimar tal medida.
Durante la sesión municipal ordinaria celebrada el 11 de enero de 1934, Juan José Carrión reiteró su protesta por la agresión recibida tras denunciar los comportamientos censurables de los señores Cobos, Gallego y Morata, planteando públicamente sus quejas por la situación de indefensión e impunidad del agravio a un miembro de la Corporación, acusando al alcalde de pasividad e indiferencia frente a hechos tan graves.
Los concejales de izquierda intentaron echar tierra sobre el asunto, pero monárquicos y progresistas respaldaban al controvertido concejal radical y ponían en entredicho la imparcialidad del alcalde. En la siguiente sesión. Juan José propuso de nuevo un voto de censura contra Cobos que prosperó al recibir once votos a favor y siete en contra, quedando así aprobada la moción de desconfianza al Presidente de la Corporación. (15) A pesar del resultado de la votación el alcalde se negó a presentar la dimisión, manifestando que no abandonaría el cargo mientras no le echasen o le faltase el apoyo de los ciudadanos que le llevaron a ocupar la alcaldía. Tal determinación llevó a las minorías que formaban la oposición a abandonar el ayuntamiento, y no volvieron a asistir a las sesiones a pesar de las multas que les fueron impuestas por supuestas “faltas injustificadas”.
Curiosamente, el 10 de marzo el Partido Radical también retiró su apoyo y confianza al Sr. Carrión, por lo que volvió a recuperar su condición de concejal independiente.
Tras la revolución de octubre en Asturias se produjo la disolución del ayuntamiento de Manzanares por orden gubernativa, siendo constituido uno nuevo formado por personas del Partido Radical y de Acción Popular Agraria Manchega (integrado en la CEDA). A causa de las irregularidades en las contrataciones municipales y al enfrentamiento entre los dos partidos representados en la Corporación, el gobernador volvió a intervenir cambiando a los concejales radicales, nombrando entre otros a Juan José Carrión Camacho.
Juan José formó parte de la comisión creada para impulsar la construcción de un nuevo mercado de abastos, dada la urgente necesidad de mejorar las condiciones sanitarias de los alimentos ofrecidos al público y el ámbito de trabajo de los vendedores. Desde las filas radicales participó en numerosos enfrentamientos con los concejales cedistas a causa de las fuertes discrepancias existentes entre ambas fuerzas políticas que, al impedir la buena administración de los intereses públicos, determinó la disolución del ayuntamiento por parte del gobernador civil a finales de 1935.
Durante el proceso revolucionario que siguió al golpe militar de julio de 1936, los elementos más radicales del PSOE no olvidaron su animadversión contra Juan José. En agosto de 1936 fue detenido. La presencia de su hermano Manuel en el Comité de Defensa evitó que le asesinaran en el pueblo, pero en septiembre fue trasladado a la prisión de Ciudad Real y de allí lo sacaron el 3 de noviembre para trasladarlo hasta Carrión de Calatrava donde le dieron muerte, arrojando su cuerpo al profundo pozo existente en las cercanías de dicha localidad. (16) 

Juan José Carrión Camacho
 Acaba la guerra, fue imposible separar e identificar los restos que se encontraban en el pozo. Fueron exhumados el 13 de mayo de 1961 y trasladados a la abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos donde han reposado hasta nuestros días. Así pues, se dio la gran paradoja; una persona anticlerical y de izquierdas fue considerada a todos los efectos como uno más de los caídos asesinados por los “rojos”. La viuda regentó un estanco concedido por la Compañía Arrendataria de Tabacos. 
 
HIJO MANUEL
Manuel Carrión Camacho, más conocido como El moreno de la Culilla, nació el 28 de septiembre de 1896. (17)
Manuel, militante de UGT y Partido Socialista, fue uno de los jornaleros detenido durante la huelga sangrienta de 1916. Trasladado a la prisión de Ciudad Real y procesado por la jurisdicción militar pasó varios años en la cárcel.
De profesión pocero, contrajo matrimonio con Teresa Manrique Zúñiga el 22 de diciembre de 1934. No tuvo descendencia. (18)
Participó en la guerra del Riff. En diciembre de 1921 se encontraba en Segangán, cerca de Melilla formando parte del dispositivo de defensa de la ciudad tras el desastre de Annual. 

Manuel Carrión Camacho. Archivo Edouard Carrión.
 Tras el golpe de Estado de 1936, la UGT le nombró miembro del Comité Local de Defensa de la República, cuya misión era neutralizar a los simpatizantes de la sublevación militar evitando que pudieran hacerse con el pueblo.
Dada su participación en la detención y ejecución de personas consideradas simpatizantes de los sublevados, al finalizar la guerra con la victoria del ejército de Franco su suerte estaba echada.  Intentó escapar por Cádiz, pero no lo consiguió. Regresó al pueblo agotado, con los pies destrozados, siendo inmediatamente denunciado y detenido. Tras el juicio sumarísimo resultó condenado a muerte. Fue fusilado el 15 de junio de 1939. (19)

RAMONA
Ramona Carrión Camacho nació el 25 de agosto de 1898. (20) Siendo muy joven entró en relaciones con Francisco Callejas Callejas, amigo de sus hermanos y miembro de las Juventudes Socialistas. Contrajeron matrimonio el 12 de diciembre de 1920 y tuvo tres hijos: Ramona, Josefa y Francisco.
Francisco Callejas era albañil de profesión, pero, dada su amistad con el alcalde Eugenio Cobos, fue nombrado cabo de la Guardia Municipal tras la victoria electoral del Frente Popular en febrero de 1936. Durante los convulsos días que sucedieron al golpe militar de julio, el jefe de guardias, Cristóbal Bolaños Sánchez de la Blanca “Tovella”, dimitió de su cargo ante la imposibilidad de impedir los desmanes de las masas y de controlar a sus propios agentes, algunos de los cuales participaban en hechos violentos contra personas consideradas simpatizantes de los militares sublevados. Aceptada la dimisión del Sr. Bolaños, la Corporación designó en noviembre de 1936 como jefe de guardias a Francisco Callejas. (21) Por razones de su cargo hubo de intervenir en la detención de peligrosos miembros de Falange y Renovación Española, así como de otras personas enemigas de la República que posteriormente resultarían asesinadas. Terminada la guerra no intentó escapar, pensando que nada grave podría pasarle al no haber participado personalmente en muerte alguna. Se equivocaba. Fue detenido en su domicilio y tras juicio sumarísimo condenado a muerte a pesar de haber protegido y ayudado a salir de Manzanares a varias personas de derechas perseguidas. La sentencia se cumplió el 20 de julio de 1939 siendo fusilado frente a la tapia norte del cementerio. (22)

Francisco Callejas Callejas
 La viuda e hijos quedaron en el mayor desamparo. Al principio lograron sobrevivir gracias al arrojo de la hija mayor que rapiñaba cuanto podía en los propios almacenes de intendencia de los requetés. Más tarde, Ramona, su viuda, abrió un pequeño bar con la ayuda económica de su hermano Miguel. El negocio fracasó por falta de clientela, ya que nadie entraba en el establecimiento para evitar que pudieran catalogarlos como izquierdistas. Finalmente, la familia tuvo que abandonar el pueblo estableciéndose en Córdoba donde la madre encontró trabajo dando clase a los hijos de un cortijero.
Desde pequeña, la hija mayor, Ramona, sintió gran afición por el mundo artístico. Con motivo de las ferias locales recaló en la antigua capital del califato el circo Price. La joven Ramona consiguió enrolarse en él, quedando bajo la tutela de un matrimonio húngaro al ser menor de edad. Así inició una larga carrera como presentadora, bailarina y cantante con el nombre artístico de “Diana”. Durante años viajó por España formando parte del espectáculo de Antonio Molina. Gracias a su trabajo, Diana pudo ayudar a su madre y hermanos. Ramona acabó regentando una pensión en la calle Montera de Madrid. (23)

Ramona Callejas Carrión "Diana"

 MIGUEL
Miguel Carrión Camacho, nació el 27 de noviembre de 1901. Fue el menos político de los hermanos. Trabajó como capataz encargado de la explotación agrícola de Francisca Muñoz Díaz-Pinés y gestionaba la pensión familiar, arrendada a Blas López Guijarro.
Residió en calle San Isidro número 4.
Permaneció soltero y falleció en Manzanares el 5 de marzo de 1967. (24)

MICAELA
Micaela Carrión Camacho nació el 1 de noviembre de 1903. Contrajo matrimonio el 20 de noviembre de 1932 con Mario Carmona Alcázar, joven natural de Daimiel de profesión jornalero, con residencia en Manzanares donde su padre trabajaba como ferroviario. (25) Se incorporó al Ejército de la República sirviendo como cabo de Carabineros en el 9º Batallón de la 3ª Brigada Mixta. Murió durante las operaciones de guerra desarrolladas en el sector del Ebro, el 23 de mayo de 1938. (26)
Micaela quedó viuda y con dos hijos de corta edad llamados Antonio y Manuel. Continuó residiendo en Manzanares.

Los hermanos Micaela y Miguel Carrión Camacho. Archivo Edouard Carrión.

MATÍAS (FERRER)
Matías Carrión Camacho, habitualmente llamado Ferrer (en homenaje a Francisco Ferrer Guardia), nació el 24 de febrero de 1912. (27) Su profesión era jornalero. Fue militante de UGT y de las Juventudes Socialistas. En agosto de 1936 se incorporó como voluntario al Ejército Popular de la República donde resultó herido.
Terminada la guerra regresó al pueblo y el 22 de mayo de 1939 contrajo matrimonio con Rosa Torres Zárate en la ermita de San Antón, usada como parroquia al estar destruido el templo de Nuestra Señora de la Asunción. Tuvo dos hijos: Manuel y Mercedes.

Familia Carrión Torres. Archivo Edouard Carrión.

El 6 de junio del mismo año fue denunciado, acusándole de haber participado en el asesinato de Clemente Sanroma. De inmediato fue detenido y sometido a procedimiento sumarísimo.
Afortunadamente, durante la formación del sumario la denunciante se retractó y ningún testigo mantuvo tan grave acusación. A pesar de todo fue encarcelado en la Prisión Provincial de Cáceres por adhesión a la rebelión. Tras pasar dos años y medio en la cárcel sin haber hecho nada, en febrero de 1942 recibía por fin la libertad provisional. (28)
Por sus antecedentes e ideología contraria al régimen quedó socialmente marcado. Para poder trabajar y vivir tuvo que abandonar el pueblo.  Falleció el 10 de enero de 1989, a los 76 años de edad, en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca). Trabajó como empleado de RENFE. (29)

MANUEL CARRIÓN CAMACHO (Hijo de Agustín)
Este otro Manuel nació el 24 de enero de 1917 y realizó los estudios elementales en su pueblo natal. Siendo hijo único de una familia de clase media, con negocio propio, sus padres pudieron pagarle la enseñanza secundaria. Optaron por matricularlo en la “Institución Moderna”, academia de Valdepeñas dependiente del Instituto de Ciudad Real, dado que, en 1931, Manzanares no contaba con ningún centro público ni privado que la impartiera. En dicha institución laica, en régimen de internado, realizó los primeros años de bachillerato. Una vez abierto el Instituto Elemental de Manzanares pudo seguir estudiando en el pueblo, incorporándose a dicho centro el curso 1934/1935. Terminado el bachillerato Elemental comenzó el aprendizaje del oficio de panadero, preparándose para hacerse cargo en el futuro de la empresa familiar. El estallido de la guerra civil cambiaría radicalmente su destino.


Alumnos de la academia “Institución Moderna” de Valdepeñas hacia 1932. Manuel es el que aparece dentro del círculo. Archivo Edouard Carrión.

Manuel se convirtió en un joven idealista, marcado políticamente por la orientación republicana y socialista de su abuelo, padre y tíos.  Cuando se produjo el golpe de Estado, en julio de 1936, sintió el irrefrenable impulso de oponerse a los sublevados. Junto a varios compañeros de las Juventudes Socialistas marchó inmediatamente como voluntario al Ejército Popular. Solo cuatro meses antes había cumplido 19 años.
Formó parte del dispositivo de defensa de Madrid, destacando por su iniciativa y valor en combate. Por su meritorio comportamiento en campaña fue promovido al grado de teniente el 17 de febrero de 1937. (30) Posteriormente se incorporó al Cuerpo de Carabineros y fue destinado al Batallón de Ametralladoras Motorizadas de la 135 Brigada Mixta, unidad que formaba parte de la 31ª División en el Ejército del Este.
Su Brigada participó intensamente en la batalla del Ebro, donde resultó casi aniquilada. Manuel resultó herido de bala en una pierna durante el combate y pudo ser evacuado a Barcelona para su curación. Por esta acción le fue concedida la medalla de Sufrimientos por la Patria. (31)

El joven teniente Manuel Carrión

Los supervivientes de la 135 BM consiguieron reagruparse e intentaron la defensa de la Seo de Urgel. Sin medios para continuar la resistencia, el mando de la unidad, comandante de infantería Juan Arbonés, decidió cruzar a Francia en los primeros días de febrero de 1939.
Concluida la guerra civil española con la victoria de los ejércitos del general Franco, el teniente Manuel Carrión Camacho, junto a miles de compañeros excombatientes, fue internado en los campos de concentración de Argelés-sur-Mer y Le Barcares donde permaneció varios meses en condiciones deplorables. Posteriormente formó parte de varias compañías de trabajo, siendo destinado a la explotación de una mina de carbón. La dureza e insalubridad de aquel empleo forzoso le llevó a enrolarse por cinco años en la Legión Extranjera Francesa el 28 de febrero de 1942. (32)

 
Manuel (en pie, el primero por la izquierda) aparece en la playa del campo de concentración de Le Barcarés junto con varios compañeros exiliados. Archivo Edouard Carrión García.
Trasladado a Argelia para su instrucción, permaneció defendiendo la colonia a las órdenes del gobierno colaboracionista del general Petain.
El 8 de noviembre de ese mismo año se produjo el desembarco angloamericano en la costa africana durante la operación Torch. Algunas unidades francesas presentaron una dura resistencia durante dos días. Finalmente, las tropas coloniales dependientes del gobierno de Vichy se pasaron al campo de los aliados.


Manuel Carrión en el centro (con pañuelo) rodeado de varios compañeros de la Legión Extranjera francesa durante su instrucción en Saida (Argelia) 7 de junio de 1942. Archivo Edouard Carrión.
El Regimiento de Marcha de la Legión Extranjera bajo el mando del Teniente Coronel Louis-Antoine Gaultier, al que pertenecía Manuel, se incorporó a las fuerzas combinadas que participaron en la campaña de Túnez, consiguiendo el control de la ciudad en mayo de 1943.
Rendidas las fuerzas del Eje en el norte de África, las unidades de la Legión Extranjera fueron llamadas por el general De Gaulle para la reconquista de Francia. El 25 de septiembre de 1944 Manuel Carrión embarcó en Orán con su unidad destino a Marsella. Durante varios meses avanzaron lentamente hacia el norte desalojando progresivamente a los alemanes del territorio ocupado.
Las fuerzas suroccidentales de la Wehrmacht presentaron su mayor resistencia en la bolsa de Colmar, en Alsacia, cerca de la frontera. Jebsheim era una de las posiciones claves para la liberación de Colmar. En condiciones climáticas muy duras, la ciudad fue tomada y perdida varias veces durante el mes de enero de 1945. Al cabo de una semana de combates encarnizados, los paracaidistas franceses, apoyados por tropas de la Legión Extranjera y de Estados Unidos, ocuparon completamente la ciudad e hicieron numerosos prisioneros. Manuel Carrión participó en los terribles combates de Jebsheim, donde, el día 28 de enero, resultó gravemente herido en la cara y brazo derecho por metralla de mortero. Hubo de pasar un año de sucesivas intervenciones quirúrgicas en hospitales militares para reconstruir su maxilar inferior derecho, pero logró sobrevivir. Por sus méritos en campaña sería condecorado por el ejército francés con la Cruz de Guerra estrellada de bronce. (33)

Manuel Carrión convaleciente de sus heridas
Medallas y chapa de identificación del soldado legionario Manuel Carrión Camacho.
1.- Cruz de Guerra con Estrella de Bronce.
2.- Cruz de Combatiente Voluntario.
3.- Medalla por servicios militares excepcionales.
4.- Medalla Colonial con barra de Túnez.
5.- Medalla Conmemorativa de la II Guerra Mundial con barras de África, Alemania y Liberación.
6.- Medalla de los heridos de Guerra (1939-1945).
7.- Escudete de tejido bordado Rhin-Danubio.
8 y 9.- Broche “Francia primero” del Regimiento de Marcha de la Legión Extranjera.
10.- Placa de identificación.

Manuel vivió desde el hospital el final de la Segunda Guerra Mundial. Cuando se recuperó y obtuvo la licencia del ejército francés en octubre de 1946, la vida civil se le presentó llena de incertidumbres. Había pasado una década combatiendo, no tenía oficio concreto y no podía regresar a España.

El 5 de abril de 1947 contrajo matrimonio con Luisa García Zapata, una cartagenera emigrante que había sido su madrina de guerra y acompañante durante la convalecencia. Con ella tendría su único hijo, Edouard Carrión García, maestro de primera Enseñanza en Francia. (34)
Manuel se estableció en Vénissieux (Rhône) y tuvo varios empleos. Fue agente comercial, trabajó en un taller de imprenta y después en una fábrica de productos químicos. Intentó además montar una churrería ambulante en el mercado local que no tuvo demasiado éxito. Lo que no abandonó nunca fue su actividad política, reuniéndose habitualmente con otros españoles exiliados.  

Manuel y Luisa en su pequeña churrería del mercadillo de Vénisieux.
Entre otras actividades ejerció como presidente de la Sección del PSOE del exterior en su localidad.  También fue presidente del Comité Local de la Alianza Sindical Española de Vénissieux, entidad creada en 1960, que agrupaba a UGT, CNT y Solidaridad de Trabajadores vascos (STV) cuyo propósito era coordinar la propaganda y favorecer acciones clandestinas de resistencia al franquismo.
Tras una intensa vida de militancia y actividad antifascista, Manuel falleció en Vénisieux el 11 de noviembre de 1967. (35)
Hasta aquí los datos que he podido recopilar de esta familia, de la que ya no queda en Manzanares ningún descendiente.